A tres meses del asesinato de Lautaro Flores, su familia continúa exigiendo justicia y la revocación del beneficio otorgado a la acusada Micaela Rivadeneira.
La familia de Lautaro Flores, joven asesinado en Jujuy hace tres meses, continúa su lucha por justicia, reclamando la revocación del beneficio que se le otorgó a la acusada Micaela Rivadeneira. Jorgelina Soto, madre de la víctima, expresó que "significa todo para mí, es el pedacito que nos dejó él a nosotros" refiriéndose a la nieta que nació tras el trágico suceso.
El crimen ocurrió el 27 de julio, cuando Lautaro, de 20 años, fue apuñalado en la avenida Párroco Marshke. La investigación apuntó a Rivadeneira, quien actualmente enfrenta cargos de "homicidio simple". La madre de la víctima enfatizó que el recuerdo de su hijo vive en su nieta, quien es una hermosa niña que, lamentablemente, no conocerá a su padre.
"Hoy, cumpliéndose tres meses del asesinato de mi hijo, volvemos otra vez a las calles", declaró Jorgelina Soto, quien ha liderado las convocatorias para exigir justicia. La familia está profundamente preocupada por la situación de la imputada, quien se encuentra en prisión preventiva en un domicilio, un hecho que consideran una falta de justicia. "Voy a seguir en la lucha pidiendo justicia por mi hijo", afirmó con firmeza.
El juez de Control Marco Espinassi había concedido previamente un beneficio a Rivadeneira, quien estuvo cuatro días prófuga. Soto recordó que la próxima audiencia se acerca y que se solicitará la continuidad de la prisión preventiva, que debería mantenerse hasta el inicio del juicio oral.
En medio de su dolor, Soto recordó la relación de Lautaro con el club Gimnasia y Esgrima, donde desarrolló una gran pasión por el fútbol desde pequeño. "Tenía 4 años cuando él empezó a tocar el surdo", rememoró su madre, destacando cómo el deporte y la música formaron parte esencial de su vida y su identidad.
El crimen, que ocurrió después de un partido donde Gimnasia obtuvo una victoria, ha dejado una huella imborrable en la familia. Jorgelina expresó su dolor y frustración: "Más nos duele que tengamos que estar acá en la calle pidiendo que la persona que mató a mi hijo vuelva a la cárcel, donde tiene que estar".
Además de su lucha por justicia, Soto enfrenta dificultades económicas para cubrir los honorarios del abogado. "Sigo haciendo rifas, vendiendo empanadas para poder solventar los gastos. Tenemos un Tiktok, que es todo lo referido a Lautaro. Se llama Justicia por Lautaro", concluyó, mostrando su determinación por mantener viva la memoria de su hijo y buscar justicia.