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Corea del Norte desafió a Estados Unidos, Japón y Corea del Sur: “Tomaremos fuertes medidas”

El régimen de Kim Jong-un cuestionó el inicio del operativo Freedom Edge 2026 y advirtió que tomará “fuertes y contundentes contramedidas” si considera que las maniobras preparan una nueva confrontación.

Hoy 22:22
Corea del Norte

Corea del Norte volvió a elevar este lunes la tensión militar en la península coreana al amenazar con una respuesta militar más contundente frente a los ejercicios conjuntos que realizan Estados Unidos, Corea del Sur y Japón.

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La advertencia fue formulada por el ministro de Defensa norcoreano, Kim Song-gi, quien cuestionó el inicio del ejercicio multinacional Freedom Edge 2026 y acusó a los tres países de incrementar la tensión regional. 

El funcionario sostuvo que la cooperación militar entre Washington, Seúl y Tokio está modificando el escenario de seguridad en la región y advirtió que Pyongyang está preparado para responder ante cualquier movimiento que interprete como una preparación para un nuevo conflicto.

“Si Estados Unidos y sus aliados intentan provocar una nueva confrontación militar con la República Popular Democrática de Corea, esta tomará fuertes medidas de contrarrespuesta desde una posición de fuerza”, afirmó Kim. 

Comenzó el ejercicio Freedom Edge

La amenaza se produjo el mismo día en que Estados Unidos, Corea del Sur y Japón iniciaron Freedom Edge 2026, un ejercicio militar multidominio que se desarrollará durante cinco días en aguas internacionales situadas al este y al sur de la isla surcoreana de Jeju.

Según las autoridades surcoreanas y estadounidenses, las maniobras incluyen operaciones navales, aéreas, cibernéticas y de defensa integrada contra amenazas aéreas y de misiles. El objetivo declarado es reforzar la interoperabilidad y la capacidad de respuesta conjunta de los tres países. 

Se trata de la cuarta edición de Freedom Edge y forma parte del acuerdo alcanzado por Washington, Seúl y Tokio para profundizar su cooperación militar en la región. Corea del Sur sostiene que el ejercicio tiene carácter defensivo y está destinado a mejorar la capacidad de disuasión frente a las amenazas nucleares y misilísticas norcoreanas. 

Para Pyongyang, en cambio, las maniobras representan una provocación y una demostración de que los tres aliados están ampliando su capacidad militar en torno a la península.

Kim Song-gi aseguró que las actividades impulsadas por Washington están llevando la situación de seguridad “al límite de la inestabilidad en la península de Corea y más allá de la región”

Corea del Norte promete medidas más contundentes

El ministro norcoreano no se limitó a cuestionar el ejercicio, sino que advirtió que su país podría responder con acciones concretas.

“Si es necesario, demostraremos en la práctica nuestra voluntad y capacidad de responder a las maniobras enemigas con acciones más poderosas y decididas”, afirmó. 

La declaración volvió a colocar en primer plano la posibilidad de una nueva escalada militar en una región marcada por los ensayos de misiles y el desarrollo de capacidades nucleares de Corea del Norte.

Un nuevo destructor con capacidad nuclear

La advertencia también llega después de que Kim Jong-un encabezara el domingo la entrada en servicio del destructor Kang Kon, un buque de unas 5.000 toneladas presentado por el régimen como parte de su estructura de respuesta nuclear.

Durante la ceremonia realizada en Wonsan, el líder norcoreano afirmó que el destructor será integrado al sistema de disuasión estratégica del país y reclamó una ampliación de las capacidades navales. Reuters confirmó que Pyongyang pretende seguir desarrollando una fuerza naval con capacidad para complementar su arsenal nuclear. 

El Kang Kon es el segundo destructor de esta clase incorporado por Corea del Norte, después del Choe Hyon, y su entrada en servicio coincidió con el inicio de las nuevas maniobras militares entre Estados Unidos, Corea del Sur y Japón. 

Según el propio Kim Jong-un, el nuevo buque debe formar parte de una capacidad de represalia contra los enemigos del régimen. Pyongyang también anunció que continuará ampliando su programa naval durante los próximos meses. 

Crece la tensión en la península

Aunque Estados Unidos redujo recientemente la escala de algunos ejercicios militares con Corea del Sur, Freedom Edge se mantuvo en el calendario y comenzó según lo previsto. Las autoridades surcoreanas sostienen que el operativo busca reforzar la coordinación entre los tres países sin alterar la estabilidad regional. 

Corea del Norte, en cambio, considera que la sucesión de ejercicios y el fortalecimiento de la cooperación entre Washington, Seúl y Tokio constituyen una amenaza directa.

Por ahora, no se anunció una acción militar concreta por parte de Pyongyang en respuesta a Freedom Edge. La advertencia de Kim Song-gi, sin embargo, vuelve a poner de manifiesto el elevado nivel de tensión en la península mientras los tres aliados mantienen activas sus maniobras hasta el viernes 11 de septiembre.