El canciller aseguró que las medidas anunciadas por Javier Milei son resultado de un trabajo conjunto entre la Cancillería y el Ministerio de Defensa que comenzó meses atrás. “Quieren minimizar el trabajo realizado durante meses”, sostuvo.
El canciller Pablo Quirno salió a defender la estrategia impulsada por el Gobierno de Javier Milei en relación con las Islas Malvinas y rechazó las versiones que atribuyen las últimas decisiones a hechos recientes, como la polémica generada durante el Mundial o las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
A través de sus redes sociales, el funcionario aseguró que las medidas anunciadas por el Gobierno forman parte de un trabajo que comenzó varios meses atrás y que involucró de manera coordinada a la Cancillería y al Ministerio de Defensa.
“Cuando dicen que fue la bandera del Mundial o las declaraciones del presidente Trump para minimizar el trabajo realizado durante meses para llegar a articular una estrategia integrada de defensa de nuestros intereses en Malvinas y el Atlántico Sur”, expresó Quirno.
El canciller acompañó su mensaje con una fotografía de una reunión de trabajo entre equipos del Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Defensa, realizada en mayo pasado en la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego.
De esta manera, Quirno buscó remarcar que la ofensiva diplomática y las medidas anunciadas por Milei no fueron improvisadas ni surgieron exclusivamente a partir del nuevo escenario internacional.
El funcionario destacó especialmente la coordinación entre las dos carteras para definir una política destinada a fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y defender los intereses del país en la zona de las islas.
La estrategia contempla medidas diplomáticas, sanciones para empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en las islas y el fortalecimiento de las capacidades argentinas en Tierra del Fuego.
En ese marco, el Gobierno anunció la puesta en marcha de recursos para la construcción de la Base Naval Integrada Ushuaia, un proyecto que, según explicó Quirno, tiene funciones navales, logísticas y de apoyo a las operaciones argentinas en la Antártida.
El canciller también había señalado que la iniciativa forma parte de una política más amplia para reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur y aprovechar el peso estratégico que el país tiene a partir de recursos como Vaca Muerta y los minerales críticos.
Las declaraciones de Quirno también apuntaron a relativizar el impacto que tuvieron las recientes palabras de Donald Trump sobre la disputa de soberanía.
Días antes de los anuncios de Milei, el presidente estadounidense había dejado abierta la posibilidad de revisar la posición de Washington respecto del conflicto entre Argentina y el Reino Unido. “Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”, había señalado Trump.
El Gobierno argentino interpretó esas declaraciones como una señal favorable, aunque desde la Casa Rosada sostuvieron que las medidas sobre Malvinas ya estaban siendo trabajadas con anterioridad. De acuerdo con información publicada por TN, las iniciativas se preparaban desde hacía meses, aunque los dichos de Trump aceleraron algunas decisiones.
Quirno insistió ahora en esa línea y cuestionó las interpretaciones que reducen toda la estrategia oficial a acontecimientos recientes.
“Quieren minimizar el trabajo realizado durante meses”, planteó el canciller al defender el proceso de coordinación entre Cancillería y Defensa.
La defensa de Quirno se produjo después de la cadena nacional en la que Milei volvió a reivindicar el reclamo argentino de soberanía sobre las Malvinas y anunció una serie de medidas para endurecer la respuesta frente a las empresas que desarrollen actividades hidrocarburíferas en el área en disputa.
El Gobierno también anunció un proyecto para fortalecer el marco legal contra las compañías que operen en las islas sin autorización argentina y avanzó con la asignación de recursos para la Base Naval Integrada de Ushuaia.
En paralelo, la Casa Rosada busca profundizar la coordinación internacional en torno al Atlántico Sur, mientras mantiene su reclamo histórico ante organismos internacionales y sostiene que la disputa debe resolverse por la vía diplomática.
La estrategia oficial, según Quirno, no responde a una reacción circunstancial, sino a un proceso de planificación y coordinación entre distintas áreas del Estado para reforzar la posición argentina sobre Malvinas y ampliar su presencia en el Atlántico Sur.