La conexión unirá Punta Arenas con el archipiélago y el primer viaje está previsto para noviembre.
En medio de la creciente tensión por la cuestión Malvinas, Chile anunció la apertura de una nueva ruta comercial marítima entre Punta Arenas y las Islas Malvinas, una conexión que permitirá reducir considerablemente la distancia respecto de la actual vía marítima que une el archipiélago con el continente.
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El anuncio se conoció este jueves, mientras el presidente Javier Milei se encuentra en Santiago de Chile, donde mantuvo un encuentro con su par chileno, José Antonio Kast. Al mismo tiempo, en Argentina se espera el mensaje que el mandatario dará por cadena nacional sobre Malvinas, en el que anunciaría nuevas medidas contra empresas vinculadas con la explotación británica de recursos naturales en las islas.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, confirmó al diario El Mercurio que la Corporación de Desarrollo de las Malvinas alcanzó un acuerdo comercial con la naviera chilena Eastern Island.
Según precisó el funcionario, el primer viaje de esta nueva ruta está previsto para noviembre.
Hasta el momento, la principal conexión marítima comercial de las Malvinas con el continente sudamericano se realiza a través de Montevideo, Uruguay, ubicado a unos 2.000 kilómetros del archipiélago.
La nueva alternativa desde Punta Arenas permitiría reducir aproximadamente a la mitad esa distancia, lo que podría facilitar el intercambio comercial y el abastecimiento de las islas.
En ese marco, el portal Emol informó que los próximos 28 y 29 de septiembre llegará a Punta Arenas una delegación empresarial de las Malvinas para participar de una rueda de negocios con proveedores chilenos.
De la comitiva formarán parte Louise Ellis, subdirectora de la Corporación de Desarrollo de las Malvinas, y Mike Summers, integrante del directorio de la Cámara de Comercio local.
Ambos destacaron el interés existente en Chile por retomar y fortalecer la conexión marítima con el archipiélago.
La nueva ruta también genera atención por las restricciones existentes en el ámbito del Mercosur respecto de las embarcaciones vinculadas con las Islas Malvinas.
A partir de una resolución adoptada por el Mercosur en 2011, los barcos que llevan la bandera de las Islas Malvinas tienen prohibido ingresar a los puertos de los países miembros del bloque.
Por ese motivo, las embarcaciones vinculadas con las islas suelen operar bajo bandera de la marina mercante británica.
Radonich sostuvo que la nueva conexión no entraría en conflicto con aquella disposición debido precisamente a que el barco utilizaría otra bandera.
El alcalde de Punta Arenas también estimó que el poder de compra de las Islas Malvinas ronda los 20 millones de dólares anuales, un volumen que podría representar una oportunidad comercial para empresas y proveedores de la región.
La llegada de la delegación empresarial prevista para septiembre apunta justamente a generar contactos entre representantes de las islas y compañías chilenas interesadas en abastecer ese mercado.
La apertura de la nueva ruta marítima se conoció en un momento particularmente sensible para Argentina.
Milei se encuentra este jueves en Chile, donde mantuvo una reunión con José Antonio Kast, mientras en Buenos Aires el Gobierno prepara una cadena nacional sobre la cuestión Malvinas.
El Presidente tiene previsto anunciar nuevas medidas destinadas a endurecer la respuesta argentina frente a la explotación de recursos naturales por parte de empresas británicas en las islas.
El contexto agrega un elemento de tensión al anuncio comercial chileno, ya que Argentina sostiene históricamente su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
La nueva conexión entre Punta Arenas y las islas, por lo tanto, abre un nuevo capítulo en las relaciones comerciales de las Malvinas con el continente y se produce mientras el Gobierno argentino busca reforzar su estrategia diplomática y judicial frente a las actividades hidrocarburíferas británicas en el Atlántico Sur.