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Policiales

Advierten por una estafa piramidal muy similar a Peta que ya opera en Santiago del Estero

Se trata de GSFAR, que promete desproporcionados dividendos bajo la fachada de una plataforma de energías renovables y comenzó a difundirse en la provincia a través de grupos cerrados de mensajería.

Hoy 06:56
GSFAR estafa piramidal

La experiencia del colapso de PETA en 2024, que dejó a miles de familias santiagueñas con importantes pérdidas económicas, volvió a poner bajo la lupa la aparición de plataformas que prometen ganancias extraordinarias a cambio de inversiones iniciales. En las últimas semanas, GSFAR (Gensolar Finanzas AR) comenzó a difundirse en Santiago del Estero con una modalidad que presenta varias similitudes con los esquemas de captación piramidal.

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La plataforma se promociona bajo el lema “un futuro verde, crecimiento colectivo” y se presenta como una alternativa vinculada con la financiación de proyectos de energías renovables, entre ellos paneles solares y parques eólicos.

Sin embargo, los rendimientos que ofrece constituyen uno de los principales motivos de alerta. Entre sus productos aparece la línea “SolNova”, que contempla inversiones desde $10.000 y promete recuperar y multiplicar el capital en períodos extremadamente breves.

Por ejemplo, el plan SolNova Q3-1, destinado exclusivamente a nuevos miembros, propone invertir $10.000 y recibir $2.000 diarios durante diez días, lo que supondría un retorno de $20.000. El SolNova Q3-2 ofrece invertir $30.000 para obtener $60.000 en 20 días, mientras que el SolNova Q3-3 plantea una inversión de $50.000 con un retorno de $105.000 en 30 días.

En términos porcentuales, las propuestas implican rendimientos de aproximadamente 7% a 10% diarios, cifras que resultan extraordinariamente elevadas frente a las alternativas de inversión tradicionales y que requieren un escrutinio especial antes de realizar cualquier desembolso.

Un sistema con restricciones para retirar el dinero

Otro de los elementos que genera preocupación son las condiciones establecidas para las extracciones. De acuerdo con las reglas difundidas por la propia plataforma, los retiros estarían habilitados únicamente de lunes a viernes, entre las 9 y las 17, y tendrían una retención del 20%.

Además, GSFAR establece diferentes categorías de miembros. Los usuarios que ingresan en el nivel GP0 tendrían restricciones para retirar fondos, mientras que el acceso a categorías superiores estaría relacionado con la incorporación de nuevos integrantes.

También se promociona el denominado “Día del Miembro”, que tendría lugar los días 12 de cada mes y ofrecería condiciones especiales de retiro para quienes hayan alcanzado el rango GP1 o superiores.

Este tipo de mecanismos puede funcionar como un incentivo para que los usuarios recluten nuevos participantes o vuelvan a colocar dentro de la plataforma las ganancias que aparecen acreditadas, en lugar de retirar efectivamente el dinero.

La apariencia de una inversión productiva

La utilización de una actividad vinculada con las energías limpias funciona como parte de la presentación pública del proyecto. La existencia de una actividad económica real detrás de una plataforma, sin embargo, no garantiza por sí misma que el mecanismo de inversión sea legítimo.

En los esquemas Ponzi, los rendimientos que reciben los primeros participantes pueden ser financiados con el dinero aportado por nuevos integrantes. Mientras continúe ingresando capital, el sistema puede aparentar funcionar correctamente y generar confianza entre los participantes.

El problema aparece cuando el ingreso de nuevos fondos deja de ser suficiente para cubrir los retiros. En ese escenario, las plataformas pueden comenzar a imponer restricciones, demorar pagos o atribuir los inconvenientes a problemas técnicos, verificaciones o cuestiones administrativas, mientras los usuarios intentan recuperar el dinero depositado.

Un esquema que se expande por otras provincias

En Santiago del Estero, la difusión de GSFAR habría comenzado hace pocas semanas y se estaría produciendo principalmente mediante grupos cerrados de WhatsApp y Telegram, en lugar de una campaña pública de gran alcance.

La plataforma, además, no sería un fenómeno exclusivamente santiagueño. Su presencia también fue señalada en Catamarca, La Rioja, Corrientes y Chaco, lo que muestra una expansión hacia diferentes puntos del país.

Ante este tipo de propuestas, el hecho de que algunos usuarios aseguren haber recibido pagos no constituye por sí mismo una prueba de legitimidad. En una estructura piramidal o Ponzi, el pago inicial de participantes puede ser precisamente el mecanismo utilizado para generar confianza y atraer nuevos aportantes.

Por ese motivo, antes de entregar dinero resulta fundamental verificar la identidad de la empresa, sus responsables, su situación registral, las autorizaciones regulatorias correspondientes y la existencia comprobable de los activos o proyectos que supuestamente generan los rendimientos.

La principal señal de alerta, en este caso, son las ganancias extraordinarias ofrecidas en plazos muy cortos, especialmente cuando se combinan con incentivos para incorporar nuevos miembros y restricciones para retirar los fondos.