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Juicio por instigación al suicidio en Tucumán avanza hacia el debate oral

Diego Zerda, acusado de instigación al suicidio de Karla Robles, se encuentra en prisión preventiva mientras se prepara su juicio en Tucumán.

Hoy 01:15

Ayer, lunes, se realizó una crucial audiencia de control de acusación en el caso de Diego Zerda, de 33 años, quien enfrenta cargos de instigación al suicidio en perjuicio de Karla Robles, de 27 años. Este proceso también incluye amenazas simples dirigidas al hermano de la víctima. La Unidad Especializada de Homicidios I del Ministerio Fiscal, bajo la dirección de Pedro Gallo, ha solicitado la apertura de un juicio con una pena solicitada de seis años.

Durante la audiencia, la auxiliar de fiscal, Carolina Brito Ledesma, expuso la teoría del caso y mencionó a los testigos que comparecerán en el juicio. Entre ellos se encuentran policías que intervinieron en la escena del suceso y peritos de informática forense del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), quienes presentarán informes sobre los celulares secuestrados y las pruebas digitales recopiladas.

El juez del caso aceptó la elevación de la causa a juicio, lo que implica que las actuaciones serán enviadas a la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) para la conformación del tribunal unipersonal, un proceso que deberá completarse en un plazo que oscila entre 10 días y tres meses. Mientras tanto, el imputado permanecerá en el servicio penitenciario de Benjamín Paz, con su fecha de vencimiento programada para el martes 29 de septiembre.

De acuerdo con la teoría del caso presentada por el Ministerio Público Fiscal (MPF), Zerda ha ejercido violencia física y psicológica sobre Robles desde el año 2022. La pareja mantuvo una relación de aproximadamente cinco años, durante la cual el acusado utilizó amenazas y palabras hirientes para manipular a la víctima.

El trágico desenlace ocurrió el 24 de octubre de 2025, alrededor de las 03:20 horas, cuando Robles se ahorcó en su hogar utilizando una soga amarrada a la ventana de su habitación, falleciendo por asfixia mecánica. Notablemente, a las 04:17 de esa misma madrugada, Zerda envió un audio por WhatsApp al hermano de Robles, con el objetivo de intimidarlo y amenazarlo de muerte, lo que añade una capa de gravedad al caso.

Este juicio no solo pone de relieve la crítica situación de la violencia de género, sino que también plantea interrogantes sobre la responsabilidad penal en casos de instigación al suicidio, un tema que ha cobrado relevancia en la sociedad actual. La atención mediática y pública está centrada en cómo el sistema judicial abordará este caso y las implicaciones que tendrá para futuras acusaciones similares.