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Robos recurrentes en el Jardín Padre Quiroga generan preocupación en Santa Fe

La comunidad educativa del Jardín Padre Quiroga en Santa Fe enfrenta una ola de robos que ha dejado daños materiales significativos y un llamado urgente por mayor seguridad y atención del Ministerio de Educación.

Hoy 04:38

La comunidad educativa del Jardín Padre Quiroga en Santa Fe ha enfrentado una serie de robos que no solo han generado preocupación, sino también un sentimiento de vulnerabilidad en un entorno que debería ser seguro para los estudiantes. En un período de apenas 12 días, se han contabilizado cinco episodios delictivos que han afectado gravemente las instalaciones del complejo educativo. Estos ataques han resultado en destrozos significativos y daños en la instalación eléctrica, particularmente en la escuela secundaria Nº 809 'Brigadier Estanislao López'.

Como consecuencia de estos incidentes, se ha tomado la decisión de suspender las clases para los alumnos del nivel secundario mientras se evalúan las condiciones de seguridad y se realizan las reparaciones necesarias. Esta situación ha generado una gran preocupación no solo entre docentes, sino también entre familias y estudiantes que ven afectada su educación y bienestar.

Helena, una madre de un alumno y miembro de la Comisión Directiva del jardín, ha expresado su inquietud respecto a la situación, cuestionando cómo es posible que los delincuentes puedan ingresar a un establecimiento educativo. “¿Qué se puede venir a buscar a una escuela?”, se preguntó, subrayando que el problema trasciende las pérdidas materiales. Su declaración refleja una preocupación por el impacto psicológico que estos robos tienen sobre los estudiantes.

Los daños causados por los delincuentes durante el último robo incluyen la quema de cables y la destrucción de la instalación eléctrica, así como la aparición de mensajes intimidatorios en los pizarrones utilizados por los estudiantes. Estos actos de vandalismo no solo afectan las instalaciones, sino que también envían un mensaje negativo a la comunidad educativa.

A pesar de que la escuela primaria ha continuado sus actividades con algunas modificaciones, la situación ha llevado a un cuestionamiento sobre la eficacia de las medidas de seguridad existentes. Aunque el complejo educativo contaba con custodia, los delincuentes habrían encontrado un acceso a través de un sector oscuro, lo que pone de manifiesto la necesidad de reforzar la seguridad perimetral.

Las alarmas del establecimiento también han sido afectadas; según Helena, durante el último episodio, las alarmas no funcionaron adecuadamente, lo que generó una sensación de impotencia en la comunidad. “Yo escuché las alarmas de la primaria y del secundario. Llamaban al 911, pero ya estaba el hecho consumado”, relató, evidenciando una falla en los sistemas de seguridad.

Las familias han solicitado de manera reiterada la implementación de una custodia permanente en el complejo educativo. Sin embargo, según se les ha informado, esta medida requiere un presupuesto y recursos que actualmente no están disponibles. Esto ha llevado a un creciente descontento y a una demanda de respuestas por parte de las autoridades educativas, que aún no han proporcionado claridad sobre la situación. “Queremos saber quién es la representante de la Regional IV como papás, porque esto es un complejo educativo”, concluyó Helena.