Adriana Albornoz y Martín Cabral recordaron en Noticiero 7 a Eduardo “El Polaco” Riemersma, el proteccionista que dedicó su vida al rescate y cuidado de animales abandonados en Santiago del Estero. “Dejó un legado muy fuerte”, destacaron.
La muerte de Eduardo “El Polaco” Riemersma generó una profunda conmoción entre quienes conocieron de cerca su incansable trabajo por los animales abandonados en Santiago del Estero. En diálogo con Noticiero 7, dos de sus amigos y compañeros de lucha, la proteccionista Adriana Albornoz y el integrante del Cuerpo de Guardavidas, Martín Cabral, lo recordaron con emoción y destacaron la huella que dejó.
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Cabral contó que conoció al Polaco hace unos 15 años, durante un viaje a Bandera, y aseguró que con el tiempo construyeron un vínculo que trascendió la protección animal.
"El Polaco no sólo fue un amigo, sino la persona que muchas veces, cuando uno tiene ganas de soltar todo, me apoyaba, me bancaba, como yo también a veces le banqué sus locuras cuando él tenía ganas de irse de la provincia. Nos sosteníamos mutuamente. Hoy siento que me va a faltar una pata. Es un amigo, un hermano", expresó.
El guardavidas también recordó que ambos compartían conversaciones sobre el futuro y hasta habían bromeado sobre qué ocurriría si alguno de los dos faltaba.
"Nosotros hablábamos de todo. Hace dos días hablamos de la muerte porque habíamos pasado por cirugías y salió el tema. El Polaco no le tenía miedo a la muerte. Siempre hablaba de tener miedo al olvido de sus perros, de sus canichones", relató.
En ese sentido, remarcó que el mayor desafío será continuar con el camino que dejó iniciado. "Él no murió, dejó un legado muy fuerte. Nosotros desde los guardavidas vamos a hacer lo imposible para que no muera ese legado. No va a haber otro Polaco ni parecido", afirmó.
"Nadie deja su vida 24 horas para dedicarse a los animales"
Por su parte, Adriana Albornoz recordó la última visita de Riemersma a su programa y destacó la dedicación absoluta que tenía hacia los animales.
"Todavía no caemos en lo que ha pasado. Estuvo hace dos semanas, exactamente el 15 de agosto. Era la segunda visita que tenía al programa y siempre me decía: `Voy a tratar de organizarme porque ando para acá y para allá, rescatando uno, tengo que ir a ver otro´", contó.
La proteccionista destacó que el Polaco tenía una rutina marcada por los rescates y el cuidado de los animales. "Siempre decía: a mí me encuentran hasta las 5 de la tarde, porque a las 6 ya tengo que estar allá antes de que baje el sol”, recordó.
Albornoz sostuvo que una de sus mayores preocupaciones era que la sociedad se involucrara más en la protección animal.
"Siempre trataba de pedirle a la gente que ayuden, que denuncien más, que se involucren. Como dice Martín, no va a haber otra persona como el Polaco, porque nadie deja su vida para dedicarse pura y exclusivamente a los animales", afirmó.
El sueño del hospital veterinario y el legado de "El Montecito"
Entre los proyectos que Riemersma tenía pendientes, sus amigos destacaron uno de sus grandes sueños: la creación de un hospital veterinario para la atención de animales.
"Era uno de sus grandes sueños. También tenía el proyecto de las castraciones en La Banda y continuar trabajando en más acciones para ayudar a los animales”, señaló Albornoz.
Además, destacó la importancia de El Montecito, el espacio donde el proteccionista albergaba y cuidaba a numerosos animales.
"Santiago se hizo conocido con El Montecito, que es un lugar maravilloso. El que tuvo la oportunidad de ir sabe lo que es, la libertad que tienen todos esos animales. No eran caniles, era como Narnia", expresó.
A pocos días de su fallecimiento, sus amigos remarcaron que el desafío será mantener vivo el compromiso que marcó su vida: la defensa y protección de los animales que más lo necesitaban.