Cuatro estados de EE.UU. llevan a la empresa a los tribunales por sus prácticas con menores. La causa contempla sanciones potenciales de hasta US$1,4 billones, aunque los expertos consideran improbable una multa de semejante magnitud.
Meta comenzó esta semana uno de los juicios más importantes que enfrenta por el impacto de sus plataformas en niños y adolescentes. El proceso se desarrolla en un tribunal federal de Oakland, California, y enfrenta a la compañía propietaria de Facebook e Instagram con los fiscales generales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, en representación de una demanda presentada originalmente por 29 estados.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
La acusación sostiene que Meta diseñó deliberadamente sus plataformas para generar un uso compulsivo entre los usuarios jóvenes, con funciones destinadas a maximizar el tiempo y la atención que pasan en Facebook e Instagram. Los estados también sostienen que la compañía utilizó y recopiló información de menores de 13 años sin contar con el consentimiento de sus padres, en posible violación de la legislación federal sobre privacidad infantil.
El caso podría tener consecuencias económicas extraordinarias. En una presentación judicial, Meta señaló que las sanciones reclamadas por los cuatro estados podrían llegar, bajo determinados cálculos legales, a US$1,4 billones, una cifra equivalente a 1,4 millones de millones de dólares y cercana a la capitalización bursátil de la compañía.
Sin embargo, esa cifra representa un máximo potencial calculado a partir de las multas previstas en distintas leyes estatales, y no una indemnización que el tribunal haya establecido ni un monto que necesariamente vaya a pagar Meta. Especialistas en derecho consultados por distintos medios consideran extremadamente improbable que una condena termine acercándose a ese nivel.
El escenario más extremo sería devastador para la compañía. Una sanción de US$1,4 billones podría llevar a Meta a la quiebra, pero los expertos consideran que el tribunal difícilmente impondría una suma de esa magnitud. El proceso también podría derivar en cambios estructurales en el funcionamiento de Facebook e Instagram, algo que para los estados demandantes tendría tanta importancia como una eventual multa.
Entre las medidas que buscan se encuentran restricciones relacionadas con los menores, cambios en determinadas funciones de las plataformas y modificaciones en la manera en que Meta utiliza datos y algoritmos vinculados con usuarios jóvenes.
El juicio llega además después de varios golpes judiciales para la compañía. En marzo, un jurado de California declaró responsables por negligencia a Meta y YouTube en un caso presentado por una joven que afirmó haber sufrido daños por el uso de las redes sociales. Más recientemente, en Nuevo México, la Justicia ordenó a Meta pagar cientos de millones de dólares y aplicar nuevas medidas de protección para menores.
Meta, por su parte, rechaza las acusaciones y sostiene que en los últimos años implementó distintas herramientas para aumentar la seguridad de los adolescentes. Entre ellas se encuentran las cuentas para adolescentes de Instagram, controles parentales, restricciones de contenido y sistemas destinados a detectar a usuarios menores de edad.
Una particularidad de este proceso es que el jurado seleccionado en Oakland no tendrá la última palabra. Está compuesto por ocho personas y su decisión será de carácter consultivo: servirá para orientar a la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers, quien será la encargada de dictar la resolución definitiva. Se trata de un mecanismo poco habitual en un caso de esta magnitud.
La selección del jurado comenzó la semana pasada y los alegatos iniciales están previstos para este martes 18 de agosto. El proceso podría extenderse durante varias semanas y convertirse en un precedente de enorme relevancia para Meta y para el resto de las grandes plataformas digitales, en un momento en que las demandas sobre el impacto de las redes sociales en la salud y la privacidad de los menores se multiplican en Estados Unidos.
Más allá de la cifra millonaria que aparece en el expediente, el verdadero alcance del juicio podría estar en otra parte: definir hasta dónde pueden llegar las plataformas tecnológicas al diseñar productos para captar la atención de los usuarios más jóvenes y qué responsabilidad tienen cuando esas estrategias terminan provocando daños.