El presidente de Estados Unidos confirmó que su administración mantiene negociaciones con las autoridades cubanas y sugirió que las conversaciones podrían derivar en una “toma de control amistosa y controlada” de la isla.
“El Gobierno cubano está hablando con nosotros. Están en grandes problemas, no tienen dinero, no tienen nada, pero están hablando con nosotros ahora. Quizás tengamos una toma de control amistosa de Cuba”, declaró el mandatario ante la prensa antes de abandonar la Casa Blanca.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
Contactos diplomáticos y posibles alivios de sanciones
Las declaraciones se producen en medio de una renovada tensión entre Washington y La Habana. En los últimos días trascendió que el equipo del secretario de Estado, Marco Rubio, mantuvo contactos durante la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) para explorar un eventual alivio gradual de sanciones económicas a cambio de reformas internas en Cuba.
Según fuentes citadas por el Miami Herald, las conversaciones giran en torno a la posibilidad de flexibilizar medidas restrictivas bajo un esquema de revisión “mes a mes”, condicionado a cambios concretos por parte del gobierno cubano.
En paralelo, la administración estadounidense anunció planes para permitir el envío de combustible desde compañías energéticas norteamericanas hacia empresas privadas de la isla, con el objetivo de fortalecer el incipiente sector privado y reducir la dependencia del aparato estatal controlado por el Partido Comunista.

Un incidente en el mar y nuevas fricciones
Las palabras de Trump coinciden con la investigación por un episodio ocurrido en aguas cubanas, donde una embarcación fue interceptada por fuerzas de seguridad de la isla, con saldo mortal. Las autoridades de La Habana calificaron a los ocupantes como “terroristas” y sostuvieron que el grupo habría organizado acciones violentas desde territorio estadounidense.
El viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossio, aseguró que existe disposición para esclarecer los hechos, mientras que Rubio afirmó que Washington analizará el caso antes de tomar nuevas decisiones.
Un vínculo marcado por décadas de tensión
El episodio se inscribe en un escenario de fragilidad en las relaciones bilaterales. La administración Trump ha endurecido el embargo económico y reforzado restricciones vinculadas al suministro energético, mientras el mandatario ya había insinuado en otras oportunidades la posibilidad de ejercer mayor presión directa sobre el gobierno cubano.
La relación entre ambos países arrastra más de seis décadas de enfrentamientos diplomáticos, sanciones económicas y episodios de alta tensión geopolítica, que siguen condicionando cualquier intento de acercamiento.
En ese contexto, la posibilidad de una negociación —aunque bajo términos definidos por Washington— abre un nuevo capítulo en un vínculo histórico marcado por la desconfianza mutua y el peso de la Guerra Fría.