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Policiales

Investigan presunto autorrobo en una estancia de Juan F. Ibarra

Ocurrió en el Paraje Nasalo sobre Ruta 92. El casero denunció que delincuentes lo asaltaron mientras dormía y que huyó al monte. Sin embargo, la policía descubrió llamativas contradicciones y terminó demorado.

Hoy 21:37

Lo que comenzó como el relato de una noche de terror en el interior santiagueño terminó dando un giro de 180 grados que dejó al denunciante tras las rejas. El personal de la Comisaría 41 de Añatuya se encuentra investigando un presunto autorrobo ocurrido en la estancia "Don Matías", ubicada a la vera de la Ruta Provincial N° 92, en el Paraje Nasalo, Departamento Juan F. Ibarra.

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La alarma se encendió pasadas las 22.30 horas de ayer, cuando la encargada del establecimiento, una ingeniera agrónoma domiciliada en Quimilí de apellido Zacarías González, recibió un llamado desesperado del casero del lugar, de apellido Giménez.

El empleado aseguró que un grupo de desconocidos había irrumpido en el predio mientras él descansaba. Según su primer testimonio, en medio del pánico, logró saltar por una ventana y esconderse en la oscuridad de la zona montuosa. Al regresar al casco de la estancia, notó el faltante de una desmalezadora, un compresor de aire, varias herramientas y un par de borcegos.

La "historia de supervivencia" del casero comenzó a desmoronarse a la mañana siguiente. Cuando la encargada llegó a la estancia a las 10 de la mañana de este viernes, notó de inmediato que el escenario no coincidía con el relato de un robo violento al voleo.

Había detalles que encendieron las alarmas: Los supuestos delincuentes "olvidaron" una motocicleta de 150 cc y una garrafa de 10 kg. Lo más insólito: dejaron intacta una escopeta con cartuchos que estaba justo al lado de la cama del casero.

Acorralado por las inconsistencias y las preguntas de los investigadores, Giménez no sostuvo la mirada y cambió su versión de los hechos. Terminó admitiendo que el escape por la ventana nunca existió.

El hombre reconoció que se había ausentado de su puesto de trabajo, utilizando la moto de la estancia, para viajar a su domicilio debido a un problema de salud de su hija. Al regresar una hora después y ver que faltaban las herramientas, inventó la fábula de los asaltantes para evitar que lo despidieran. Sin embargo, a pesar de confesar la mentira, siguió sosteniendo que el robo real de los objetos sí ocurrió mientras él no estaba.

Por disposición de las autoridades judiciales, Giménez se encuentra actualmente demorado. La causa, caratulada inicialmente como "robo", sumó la hipótesis de un posible autorrobo mientras el personal policial continúa con las tareas investigativas para recuperar los bienes y esclarecer qué pasó realmente en la estancia "Don Matías".