El Banco Central de Paraguay intervino Ueno Bank tras detectar graves problemas de solvencia. Miles de clientes quedaron sin acceso a sus fondos y crece la preocupación por la seguridad de los depósitos en las entidades financieras digitales.
Una grave crisis financiera encendió las alarmas sobre los riesgos de los bancos digitales y las fintech. El Banco Central del Paraguay (BCP) inició un procedimiento de resolución de Ueno Bank, una entidad bancaria digital, y dispuso el congelamiento temporal de sus operaciones, una medida que afecta a ahorristas, jubilados y organismos estatales que mantienen fondos depositados en la institución.
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La decisión fue adoptada luego de que las autoridades detectaran que el índice de solvencia del banco había caído por debajo del 50% del mínimo exigido legalmente. La situación obligó al organismo regulador a intervenir para proteger a los depositantes y evitar que la crisis afecte al resto del sistema financiero.
Como consecuencia, los clientes de Ueno Bank quedaron temporalmente imposibilitados de retirar dinero, realizar transferencias o utilizar sus tarjetas. Las sucursales permanecen cerradas mientras los interventores trabajan para determinar la situación patrimonial de la entidad.
El caso también genera preocupación por los fondos públicos y previsionales depositados en el banco. Entre los organismos afectados se encuentra el Instituto de Previsión Social (IPS), que mantiene importantes recursos en la institución financiera.
Sin embargo, las autoridades paraguayas aseguraron que los jubilados continuarán cobrando sus haberes en las fechas habituales, mediante mecanismos que serán comunicados oportunamente.
En cuanto a los ahorristas, el Banco Central recordó que el Fondo de Garantía de Depósitos protege hasta 228.300.000 guaraníes por persona y por entidad financiera, equivalentes a 75 salarios mínimos. Los depósitos que superen ese límite estarán sujetos a los mecanismos de recuperación previstos por la legislación.
El organismo dispone de un plazo máximo de 15 días para completar una etapa clave del procedimiento, aunque las autoridades adelantaron que buscarán acelerar los tiempos para permitir que los clientes recuperen el acceso a sus fondos.
La investigación también detectó créditos otorgados a empresas vinculadas al grupo controlador del banco, además de problemas de liquidez y otras irregularidades que contribuyeron al deterioro de su situación financiera.
El episodio reabre el debate sobre la seguridad de los ahorros depositados en plataformas financieras digitales. Aunque los bancos digitales y las fintech ofrecen servicios mediante aplicaciones y herramientas tecnológicas similares, no necesariamente están sujetos a las mismas regulaciones ni cuentan con idénticas garantías para sus usuarios.
En ese sentido, resulta fundamental diferenciar entre un banco digital autorizado y una billetera virtual o fintech no bancaria, ya que la protección del dinero depende del tipo de entidad, del producto contratado y de la legislación de cada país.
Por último, el Banco Central del Paraguay remarcó que la situación de Ueno Bank constituye un caso particular y que no representa una crisis generalizada del sistema financiero paraguayo.