La fuerza multinacional, encabezada por Reino Unido y Francia, tendrá autorización para defenderse ante eventuales agresiones de Moscú. El contingente solo se desplegaría después de un alto el fuego y tendría como objetivo reforzar la seguridad ucraniana.
Las tropas británicas y sus aliados europeos podrán responder al fuego si Rusia ataca a los integrantes de la fuerza multinacional que podría desplegarse en Ucrania después de un eventual acuerdo de paz. Así lo señalaron funcionarios occidentales, que aseguraron que el contingente contará con los medios necesarios para proteger a sus efectivos y cumplir con su misión.
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La fuerza, encabezada por Reino Unido y Francia, forma parte de un esquema más amplio de garantías de seguridad para Ucrania. Su principal objetivo será contribuir a la reconstrucción y el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas ucranianas, además de mejorar su capacidad para disuadir una futura agresión rusa. Las autoridades remarcaron que se tratará de una misión defensiva y que los militares podrán actuar ante cualquier amenaza contra su integridad.
La iniciativa había generado interrogantes por la falta de precisiones sobre las reglas de enfrentamiento ante un eventual ataque ruso. Sin embargo, funcionarios occidentales sostuvieron que los efectivos estarán autorizados a defenderse. El despliegue no dependerá de armamento ni de tecnología estadounidense, incluido el sistema satelital Starlink, desarrollado por Elon Musk.
La Fuerza Multinacional para Ucrania (MNF-U) no tendrá funciones ofensivas ni estará encargada de supervisar el cumplimiento de un alto el fuego. El teniente general Tom Bateman, comandante del contingente, explicó que solo podrá desplegarse cuando cesen las hostilidades y se cumplan las condiciones políticas y militares necesarias, a pedido del Gobierno ucraniano.
Entre sus principales tareas estarán el suministro de equipamiento, apoyo logístico y entrenamiento para los soldados ucranianos. Los militares británicos y de otros países también realizarán ejercicios conjuntos para mejorar la coordinación y la capacidad operativa de las fuerzas locales.
La misión tendrá además un componente aéreo y marítimo. Se prevén patrullajes con aviones de combate para contribuir a la reapertura del espacio aéreo comercial ucraniano y operaciones de desminado en el mar Negro, con el propósito de garantizar la navegación y facilitar la recuperación del comercio internacional.
En este contexto, unos 2.800 militares de 11 países participarán del ejercicio Koalicja, que se desarrollará en Polonia entre el 9 y el 22 de noviembre. Las maniobras buscarán comprobar la capacidad de los distintos contingentes para coordinarse y desplegarse rápidamente ante un eventual acuerdo de paz entre Moscú y Kyiv.
El ejercicio contará con efectivos de Reino Unido, Francia, Bélgica, Estonia, Alemania, Lituania, Países Bajos, Polonia, España, Suecia y Turquía. Francia aportará alrededor de 1.500 militares, mientras que el contingente británico estará integrado por unos 300 efectivos. Turquía, por su parte, participará en la planificación de futuras operaciones de desminado en el mar Negro.
La Brigada Ligera Mecanizada 7 del Ejército británico, conocida como los Desert Rats, ensayará movimientos logísticos y de abastecimiento. También participarán aviones Typhoon de la Real Fuerza Aérea británica y una aeronave Voyager de reabastecimiento, que realizarán vuelos para simular la protección del espacio aéreo cuando se reanuden las operaciones comerciales en Ucrania.
Las maniobras permitirán evaluar los sistemas de mando, el traslado de personal, equipamiento y suministros, además de la coordinación entre las distintas fuerzas. Según los responsables militares, el objetivo es demostrar que la coalición cuenta con una estructura preparada para actuar cuando terminen los combates.
Sin embargo, el eventual despliegue todavía depende de un acuerdo que ponga fin a la guerra. Mientras continúan las hostilidades y persisten las diferencias entre Moscú y Kyiv, la misión multinacional se mantiene como un proyecto condicionado a una futura tregua y a las garantías de seguridad que puedan acordarse.