Los vecinos de Santo Tomé expresan su preocupación por el aumento de tiroteos y la falta de seguridad en su comunidad, solicitando la intervención de las autoridades competentes.
La creciente inseguridad en el sector norte de Santo Tomé ha generado un clima de preocupación entre los vecinos, quienes han decidido alzar su voz ante las autoridades. Las familias del barrio Villa Adelina Centro, específicamente en el complejo habitacional de ATE, llevaron a cabo una asamblea territorial con el concejal Rodrigo Alvizo para abordar la alarmante situación que enfrentan a diario. Este encuentro tuvo como objetivo principal solicitar una intervención rápida por parte de los gobiernos municipal y provincial.
Durante la reunión, los asistentes manifestaron su inquietud por la ocurrencia de dos balaceras en un lapso de diez días, así como la continuidad de disparos en espacios públicos que ponen en riesgo la integridad de los transeúntes, sobre todo de niños y jóvenes que utilizan los espacios recreativos del barrio. Guillermo Ascona, un vecino de la comunidad, expresó: «Cualquier transeúnte que ande caminando puede recibir un balazo. No queremos acostumbrarnos ni esperar a que ocurra una tragedia».
Uno de los aspectos más preocupantes que se plantearon durante la asamblea fue el impacto que estos tiroteos tienen en la vida cotidiana de los niños y adolescentes. La comunidad recordó incidentes pasados, como el de una niña herida por una bala perdida en el Club Regatas de Santa Fe, lo que resalta la urgencia de prevenir una tragedia similar. Los vecinos enfatizaron que no deben naturalizarse los disparos durante la noche y los fines de semana, y que es esencial actuar antes de que se produzcan más incidentes lamentables.
Además de la violencia armada, la comunidad también expuso problemas estructurales y urbanos que afectan la calidad de vida en el barrio. Denunciaron la expansión de un asentamiento irregular sobre calle Dorrego, lo que representa un desafío adicional para la seguridad y la planificación urbana. Por otro lado, solicitaron la apertura de calles para evitar zonas ciegas que favorezcan el ocultamiento de delincuentes.
Entre las preocupaciones expresadas, también se mencionaron las deficiencias en los servicios básicos, tales como el alumbrado público, el mantenimiento de calles y la recolección de residuos. Los vecinos consideran que estas condiciones agravan la sensación de inseguridad y vulnerabilidad en el área.
Frente a este complejo panorama, los vecinos instaron a las autoridades a gestionar de forma urgente encuentros con el Ministerio de Seguridad de la Provincia y el Poder Judicial. Reconocieron la necesidad de articular esfuerzos entre las fuerzas provinciales de patrullaje y las investigaciones fiscales para abordar la situación de manera efectiva. Asimismo, la falta de una comisión vecinal activa ha llevado a las familias a autoorganizarse en asambleas, lo que complica la visibilidad de sus demandas ante las autoridades y los medios de comunicación.