La Policía de Santa Fe realizó una importante incautación de 370 metros de cables robados en La Guardia, relacionados con la compra y comercialización ilegal de metales en la región.
En un operativo reciente llevado a cabo por la Policía de Santa Fe, se logró el secuestro de 370 metros de cables eléctricos y de comunicaciones en un predio ubicado en las inmediaciones de la Bajada Distéfano, en La Guardia. Este procedimiento forma parte de los controles preventivos que se realizan en chatarrerías y centros de acopio, con el fin de detectar la comercialización irregular de metales no ferrosos que podrían provenir de robos de instalaciones eléctricas y de redes de comunicaciones.
El encargado del lugar, un hombre de 48 años, fue demorado debido a que no pudo presentar documentación que acreditara la procedencia legítima del material. Durante la inspección, los oficiales hallaron tanto cables bipolares y trifásicos, utilizados en instalaciones de energía eléctrica, como 200 metros de cable coaxial, que se utiliza en sistemas de comunicaciones. Este hallazgo es preocupante, ya que evidencia el problema creciente de robos en la región.
La estimación inicial sobre el material secuestrado sugiere que se podrían recuperar aproximadamente 22 kilos de cobre limpio, cuyo valor en el mercado informal podría ascender a unos 250.000 pesos. Esta situación resalta la importancia de los operativos policiales enfocados en la prevención del delito y en la protección de la infraestructura pública.
El procedimiento no solo busca desmantelar redes de comercialización de metales robados, sino también concientizar a la comunidad sobre la importancia de denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con el robo de cables y otros materiales. La Policía de Santa Fe ha intensificado estas acciones en respuesta a un aumento en los robos de cables que afecta tanto a las empresas como a los ciudadanos.
Las autoridades han informado a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe sobre el procedimiento realizado, y esta a su vez notificó al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Este último ha ordenado la continuación de la investigación sobre la procedencia del material secuestrado, dado que podría estar vinculado a un encubrimiento de robo.
Es fundamental que la ciudadanía colabore con las autoridades y esté alerta ante posibles delitos relacionados con la sustracción de cables y otros metales. La cooperación entre la policía y la comunidad es vital para combatir este tipo de delitos y proteger los bienes públicos y privados.