Añatuya. El delincuente de 22 años fue aprehendido en el barrio Tradición. Había vendido un anafe sustraído por tan solo $10.000.
La paciencia familiar tiene un límite, y para la tía de "Morsa", la línea se cruzó definitivamente este jueves. Cansada de los reiterados ilícitos de su sobrino, la mujer interceptó a un patrullero en pleno barrio Tradición y autorizó el ingreso de la Policía a su vivienda para que se lo llevaran detenido.
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El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de la Sección Robo y Hurto de la Comisaría 41, bajo las directivas de la fiscalía a cargo del Dr. Guillermo Farías.
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El operativo comenzó durante un recorrido preventivo sobre la calle Luis Pérez. Allí, los uniformados fueron frenados por una vecina que, visiblemente agotada por la situación, identificó al delincuente de 22 años —de apellido Coria— y confirmó que se encontraba escondido en el interior de su domicilio.
Con la autorización voluntaria de la propietaria, los efectivos ingresaron a la finca y procedieron a la inmediata aprehensión de "Morsa", un sujeto con frondoso prontuario y ampliamente conocido en el ambiente delictivo de la zona.
Tras la detención, las tareas de investigación permitieron rastrear uno de los elementos denunciados como robados a una mujer del sector: una cocina tipo anafe de color gris.
Los investigadores determinaron que el artefacto había sido comercializado en el barrio Belgrano. Al llegar al domicilio del comprador, el propietario admitió haberle adquirido el artículo a "Morsa" por la suma de $10.000 en efectivo. Al reconocer su procedencia ilícita, el vecino hizo entrega voluntaria del bien para quedar a resguardo en la sede policial.
Coria quedó alojado en la Comisaría 41 a disposición de la Justicia.