El club brasileño informó que cientos de butacas fueron destruidas y que se registraron daños en baños, bares y accesos del estadio durante la semifinal de la Copa Sudamericana.
La histórica clasificación de Boca Juniors a la final de la Copa Sudamericana 2026, tras vencer 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná, dejó consecuencias inesperadas en el mítico estadio brasileño. Este miércoles, Flamengo denunció importantes destrozos en distintos sectores del recinto, provocados por una parte de los hinchas que asistieron al encuentro disputado el martes por la noche.
La situación generó preocupación en el conjunto carioca, que deberá recibir este jueves a Estudiantes de La Plata por la vuelta de las semifinales de la Copa Libertadores, en un partido que contará con más de 70 mil espectadores.
El compromiso entre Vasco y Boca se disputó en el Maracaná debido a que el conjunto brasileño no podía utilizar su estadio habitual. Sin embargo, Flamengo se había manifestado en contra de que se jugara allí, justamente por la cercanía con su decisivo encuentro internacional.
A través de un comunicado oficial, Flamengo informó que recibió un reporte del Consorcio Maracaná, encargado de la administración del estadio, en el que se detallaron los daños registrados después del partido entre Vasco da Gama y Boca.
"El Club de Regatas de Flamengo informa que recibió comunicación del Consorcio Maracaná acerca de las graves depredaciones registradas en el estadio tras el partido entre Vasco y Boca Juniors", señaló la institución.
Según la documentación presentada, alrededor de 500 butacas resultaron destruidas, además de registrarse daños en sanitarios, bares, rampas de acceso y cartelería del estadio.
"Cientos de butacas fueron rotas, baños y bares vandalizados, además de estructuras de las rampas de acceso y de la señalización del estadio depredadas", detalló el comunicado.
Los destrozos se produjeron en sectores ocupados por ambas parcialidades, aunque los informes provenientes de Brasil señalaron que los baños destinados a los simpatizantes de Boca estuvieron entre los más afectados.
Desde Flamengo repudiaron los hechos y cuestionaron el comportamiento de los responsables.
"Son actos de vandalismo perpetrados por una parcela de los hinchas presentes, que demostró absoluto desprecio por el patrimonio de uno de los estadios más emblemáticos del fútbol mundial", expresaron.
La principal preocupación de las autoridades del estadio pasa ahora por recuperar las instalaciones antes del encuentro del jueves, cuando Flamengo recibirá al Pincha en busca de un lugar en la final de la Copa Libertadores.
El Consorcio Maracaná inició trabajos de reparación inmediatamente después del partido del martes y mantiene un operativo intensivo para reemplazar las butacas dañadas y acondicionar los sectores afectados.
En ese sentido, Flamengo destacó que los responsables del estadio están realizando todos los esfuerzos necesarios para "restablecer las condiciones necesarias para recibir a los más de 70 mil hinchas que agotaron las entradas para Flamengo vs. Estudiantes".
Además, la institución reconoció el trabajo de los empleados que permanecieron durante la madrugada reparando los destrozos.
"El club confía en la competencia y el empeño de los profesionales responsables por la operación del estadio, que pasaron la noche trabajando intensamente para superar las consecuencias de un episodio absolutamente inaceptable", concluyó el comunicado.
De esta manera, el Maracaná se encuentra en plena tarea de recuperación a pocas horas de recibir otro encuentro decisivo del fútbol sudamericano. Pese a los importantes daños materiales, desde Flamengo confían en que el estadio estará en condiciones para albergar el compromiso frente a Estudiantes.