La ofensiva con misiles y drones provocó víctimas fatales y decenas de heridos en distintas regiones ucranianas. También afectó instalaciones energéticas y generó cortes de electricidad en 12 regiones, en medio de los preparativos para la llegada del invierno.
Una nueva ofensiva rusa con misiles y drones golpeó distintas zonas de Ucrania este martes y dejó al menos nueve muertos, además de decenas de heridos, según los balances iniciales difundidos por las autoridades. Entre los lugares afectados se encuentran la región de Kiev, la ciudad de Dnipro y Kramatorsk, donde murieron trabajadores del sector energético.
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Uno de los ataques alcanzó el bloque quirúrgico del Instituto Strajesko de la Academia Nacional de Ciencias Médicas, en la capital ucraniana. El episodio provocó daños en las instalaciones y dejó a un paciente herido.
El primer ministro ucraniano, Serhii Koretskyi, denunció el ataque contra el centro sanitario y recordó que el establecimiento ya había sido alcanzado anteriormente. Las imágenes difundidas por las autoridades mostraron escombros en una habitación del hospital y partes del techo desprendidas.
La región de la capital fue una de las zonas más afectadas por los bombardeos. Según informó la policía regional, durante las últimas 24 horas se registraron cuatro muertos y 27 heridos, entre ellos niños.
En el distrito de Obukhiv, tres personas murieron y otras seis resultaron heridas tras el impacto contra varios depósitos. En Bucha, una mujer perdió la vida y otras 21 personas sufrieron lesiones, ocho de ellas menores de edad. Además, cientos de edificios registraron daños.
Otro ataque con drones sobre la autopista que conecta Kiev con Odesa provocó el incendio de varios vehículos y la muerte de tres personas, mientras que otras cuatro resultaron heridas. Entre las víctimas se encontraba el conductor de un microbús que trasladaba pasajeros desde la capital hacia el Cementerio Militar Nacional.
En Dnipro, en el centro del país, otras dos personas murieron tras un ataque contra depósitos ubicados en las afueras de la ciudad, según informaron las autoridades locales.
La situación también fue grave en Kramatorsk, en el este ucraniano. El gobernador regional, Vadym Filashkin, informó que la ciudad fue atacada en tres oportunidades durante la jornada. Cuatro personas murieron y otras seis resultaron heridas.
Entre las víctimas fatales se encontraban tres trabajadores de Kramatorskteploenergo, la empresa encargada del suministro de calefacción. Los hombres realizaban tareas de revisión y preparación de la red para la temporada invernal cuando fueron alcanzados por un ataque ruso.
El Ministerio de Energía de Ucrania indicó que los trabajadores murieron durante un bombardeo con tres bombas aéreas guiadas. “Estaban haciendo su trabajo, proveyendo calefacción a la gente en una ciudad de frente de batalla”, señaló el organismo en un comunicado.
Los ataques contra instalaciones energéticas volvieron a encender las alarmas en Ucrania, donde las autoridades buscan garantizar el suministro de electricidad y calefacción ante la llegada de las bajas temperaturas.
El operador de la red eléctrica nacional, Ukrenergo, reportó interrupciones del suministro en 12 regiones como consecuencia de los bombardeos. Los daños en la infraestructura y las dificultades para que los trabajadores accedan a las zonas afectadas también complican las tareas de reparación.
En los últimos meses, las instalaciones energéticas, los edificios residenciales y otras infraestructuras civiles han sido alcanzados por ataques rusos. La nueva ofensiva profundiza la preocupación de las autoridades ucranianas por el impacto de los bombardeos sobre la población y los servicios esenciales durante el próximo invierno.