A 59 años de la histórica victoria por 2-1 ante el Xeneize, en una entrevista con Noticiero 7, una de las glorias ferroviarias revivió las anécdotas de aquella jornada, la motivación del técnico Antonio Collado y el inolvidable recibimiento en Santiago del Estero.
El 15 de octubre de 1967 quedó grabado para siempre en la historia de Central Córdoba. Aquella tarde, el Ferroviario venció 2-1 a Boca Juniors en La Bombonera, por el Torneo Nacional, y protagonizó una de las hazañas más recordadas del fútbol santiagueño. A 59 años de aquel triunfo, Alberto Chazarreta, uno de los jugadores que integró aquel equipo, volvió sobre los recuerdos de una jornada que marcó su vida.
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En una entrevista con Noticiero 7, el exfutbolista compartió anécdotas de la preparación, la emoción de enfrentarse a figuras que hasta entonces conocía por las revistas y los diarios, y la alegría que se desató cuando el equipo regresó a Santiago del Estero.
Al recordar la dimensión de aquella victoria, Chazarreta destacó lo que significaba para un club del interior imponerse en la cancha de uno de los equipos más importantes del país. “No era común que un equipo del interior le ganara a Boca allá en la cancha de Boca”, recordó.

Una de las historias que más sobresalen de su relato tiene como protagonista al entrenador Antonio Collado, quien buscó convencer a sus jugadores de que podían conseguir un triunfo histórico.
Por entonces, el plantel solía entrenarse los martes y jueves. Sin embargo, en la semana previa al partido, el técnico decidió sumar más jornadas de práctica, incluso en medio del frío, para preparar al equipo y fortalecer la confianza de sus dirigidos.
Collado les repetía una frase que, con el tiempo, quedó entre los recuerdos más representativos de aquella hazaña: “Ganándole a Boca salimos campeones del mundo”.
La consigna funcionó como una motivación para el plantel, que viajó a Buenos Aires convencido de que tenía posibilidades de dar el golpe. Chazarreta recordó que, al llegar a La Bombonera, se encontraron con un escenario imponente y con numerosos santiagueños en las tribunas, aunque también escucharon comentarios de hinchas locales que daban por segura una victoria de Boca.
El equipo, sin embargo, estaba decidido a competir y a buscar el triunfo.
Para Chazarreta, que era uno de los más jóvenes del plantel, la experiencia tenía además un significado especial. En una época en la que la televisión no formaba parte de la vida cotidiana como ocurre hoy, muchas de las figuras del fútbol argentino eran conocidas a través de fotografías en revistas y diarios.
Por eso, encontrarse cara a cara con futbolistas de la talla de Antonio Rattín y Silvio Marzolini le generó una mezcla de asombro y emoción.
“Yo los veía en figuritas, no había televisión”, contó al recordar que, durante el partido, llegó a quedarse mirando a los jugadores de Boca que pasaban cerca suyo. Según relató, su compañero Jeringo Ruiz tuvo que darle un sacudón para que volviera a concentrarse en el encuentro.
La lluvia fue otro de los elementos que marcaron aquella tarde. Central Córdoba debió utilizar botines preparados para jugar sobre el barro, un calzado que ya había empleado en un partido anterior frente a Estudiantes de La Plata. Pese a las dificultades, el equipo afrontó el desafío con la convicción de conseguir una victoria que podía transformar su historia.
El Ferroviario abrió el marcador a los 19 minutos del primer tiempo, con un gol de Marcelo “Poro” Aranda. En el complemento, Manuel Rojas amplió la ventaja y puso el 2-0. Boca descontó sobre el final a través de Rattín, pero Central Córdoba consiguió sostener el resultado y selló el histórico 2-1.
Chazarreta también recordó una escena que lo sorprendió durante el desarrollo del partido. Con el conjunto santiagueño en ventaja y manejando la pelota, desde las tribunas comenzaron a escucharse los tradicionales gritos de “olé”.
“Primera vez que yo siento ‘olé, olé’”, evocó, al describir la sensación de escuchar a los hinchas mientras los futbolistas ferroviarios se pasaban la pelota.
El triunfo superó las expectativas y se convirtió en un motivo de orgullo para todo Santiago del Estero. Para los jugadores, no solo significó imponerse ante Boca en su propio estadio, sino también demostrar que un equipo del interior podía competir y hacer historia en el fútbol argentino.
La emoción no terminó con el pitazo final. Chazarreta recordó que el recibimiento al plantel en Santiago del Estero fue multitudinario y que la alegría se extendió desde la llegada a la provincia hasta los festejos en la plaza y en la cancha.
“Cuando llegamos aquí, te imaginás, la plaza, la cancha. Era una cosa que nos sentíamos… ¿Dónde estamos?”, expresó al evocar la magnitud de la celebración.
Aquel regreso quedó tan grabado en su memoria como el propio partido. La victoria había despertado una alegría colectiva que trascendía a los futbolistas y alcanzaba a los hinchas que siguieron la campaña del Ferroviario.
El recuerdo también tuvo un costado personal: Chazarreta contó que el aniversario coincide con el cumpleaños de una de sus nietas, por lo que vive la fecha con un doble motivo de festejo. Además, destacó que aquel 15 de octubre de 1967 también se celebraba el Día de la Madre.
A 59 años de la hazaña, las palabras de Alberto Chazarreta permiten reconstruir, desde la memoria de uno de sus protagonistas, las emociones, las anécdotas y la confianza que acompañaron a Central Córdoba en una tarde inolvidable. Su testimonio fue compartido en una entrevista con Noticiero 7, cuyo video permite escuchar de primera mano los recuerdos de una de las glorias ferroviarias sobre el histórico triunfo en La Bombonera.