El exlíder pandillero fue declarado culpable de organizar el ataque a tiros que terminó con la vida del rapero en Las Vegas en 1996. La sentencia llegó casi 30 años después del crimen. Davis anunció que apelará el fallo, mientras que la familia de Shakur pidió la pena máxima.
Duane “Keffe D” Davis, de 63 años, fue condenado este martes a una pena de entre 40 años de prisión y cadena perpetua por su responsabilidad en el asesinato del rapero Tupac Shakur, ocurrido en septiembre de 1996 en Las Vegas, Estados Unidos.
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La sentencia fue dictada por un tribunal de Nevada, luego de que un jurado lo declarara culpable de homicidio en primer grado con uso de un arma mortal el pasado 31 de agosto. Davis fue acusado de organizar el ataque y proporcionar el arma utilizada por los agresores, aunque no fue identificado como el autor material de los disparos.
El caso permaneció sin una condena durante casi tres décadas y se convirtió en uno de los crímenes más emblemáticos de la historia del hip-hop estadounidense. Davis fue la única persona acusada y condenada por el homicidio.
Durante la audiencia, el exlíder de los South Side Compton Crips manifestó su intención de apelar la decisión judicial. La defensa había sostenido durante el juicio que sus declaraciones públicas sobre el crimen eran exageraciones destinadas a obtener notoriedad y beneficios económicos.
Antes de conocerse la sentencia, Sekyiwa “Set” Shakur, hermana menor del rapero, declaró ante la jueza Carli Kierny y describió el profundo impacto que el asesinato tuvo sobre su familia.

“La pérdida de Tupac, durante mucho tiempo, paralizó a mi familia”, expresó durante su intervención en el tribunal.
La mujer también reclamó que Davis recibiera el castigo más severo previsto por la ley. “Cuando le quitás la vida a alguien así, merecés cada minuto de la pena máxima”, sostuvo.
Además, recordó las aspiraciones artísticas y sociales de su hermano, a quien describió como una persona que tenía proyectos para construir un mundo mejor.
Maurice “Mopreme” Shakur, otro de los hermanos del músico, también tomó la palabra y solicitó que se aplicara la condena más extensa posible.
Por su parte, la jueza Kierny le dirigió unas duras palabras a Davis al momento de dictar la pena. “No podés quitarle un hombre a su familia, quitarle su vida y todo su futuro, y simplemente seguir adelante como si nada hubiera pasado. Especialmente cuando ese hombre es Tupac Shakur”, expresó.
El asesinato ocurrió el 7 de septiembre de 1996, después de que Tupac Shakur y Marion “Suge” Knight, fundador de Death Row Records, asistieran a una pelea de boxeo entre Mike Tyson y Bruce Seldon en Las Vegas.

Esa noche se produjo una confrontación en el casino MGM Grand entre integrantes de grupos rivales. Según la reconstrucción presentada por la fiscalía, el conflicto incluyó una pelea con Orlando “Baby Lane” Anderson, sobrino de Davis, quien fue agredido por Shakur y miembros de su entorno.
Horas después, Davis y otros hombres se movilizaron en un Cadillac blanco para buscar al rapero y a Knight. Cuando encontraron el vehículo en el que viajaban, un BMW negro, uno de los ocupantes del Cadillac abrió fuego.
Shakur recibió cuatro disparos, mientras que Knight sufrió una herida menor provocada por un fragmento de bala. El músico fue trasladado a un hospital, donde murió el 13 de septiembre de 1996, seis días después del ataque. Tenía 25 años.
La investigación judicial estableció que Davis tuvo un papel central en la organización del crimen, aunque la Justicia nunca identificó formalmente al tirador. La legislación de Nevada permite responsabilizar penalmente por homicidio a quienes participan en la planificación o facilitación del delito, incluso si no ejecutan directamente los disparos.
Durante años, las autoridades sospecharon que Davis había participado en el asesinato, pero no contaban con elementos suficientes para presentar una acusación formal.
La investigación tomó impulso después de que el propio Davis hablara públicamente sobre el caso en entrevistas y publicara sus memorias, tituladas Compton Street Legend, en 2019. En esos relatos reconoció que viajaba en el Cadillac desde el cual se efectuó el ataque y afirmó que había entregado un arma a los hombres que iban en el asiento trasero.
Las declaraciones y las grabaciones de reuniones con investigadores formaron parte de las pruebas centrales de la fiscalía. La defensa, en cambio, argumentó que Davis había modificado sus relatos para ganar notoriedad y obtener dinero, y cuestionó la ausencia de pruebas físicas que lo vincularan directamente con el tiroteo.
Finalmente, fue detenido en septiembre de 2023 y juzgado casi tres décadas después del asesinato. El jurado lo declaró culpable tras las deliberaciones realizadas en agosto de 2026.
La condena representa un avance judicial significativo en uno de los casos más conocidos de la historia de la música. Sin embargo, el autor material de los disparos continúa sin ser identificado oficialmente, mientras Davis prepara su apelación.