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Terremoto en Panamá: emergencia nacional y US$100 millones para la reconstrucción

El sismo, de magnitud 7,7 según el Servicio Geológico de Estados Unidos, dejó al menos 27 heridos y provocó daños en cientos de viviendas, escuelas y centros de salud. Las autoridades continúan evaluando las consecuencias y organizan la asistencia para las familias afectadas.

Hoy 22:49

El Gobierno de Panamá declaró este sábado el estado de emergencia nacional y habilitó hasta 100 millones de dólares para atender a las personas damnificadas y reparar las infraestructuras afectadas por el fuerte terremoto que sacudió al país el viernes 9 de octubre. El movimiento sísmico provocó daños en distintas provincias, aunque hasta el momento no se reportaron víctimas fatales.

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La decisión fue anunciada por el presidente José Raúl Mulino durante una reunión extraordinaria del Consejo de Gabinete, en la que las autoridades evaluaron la magnitud de los daños y establecieron las prioridades para la recuperación.

El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, explicó que la declaración de emergencia permitirá agilizar los mecanismos de asistencia y destinar recursos a las zonas más perjudicadas. Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, aseguró que el país cuenta con los recursos necesarios para afrontar las consecuencias del desastre.

El funcionario también señaló que, en caso de necesitar financiamiento adicional, se analizarán alternativas de crédito en condiciones favorables y aportes de organismos internacionales.

Cientos de viviendas, escuelas y centros de salud afectados

El último balance oficial difundido por las autoridades panameñas refleja la magnitud de los daños ocasionados por el terremoto.

Hasta el sábado, los equipos técnicos habían evaluado 426 viviendas con distintos grados de afectación, desde daños menores hasta deterioros que podrían requerir reconstrucciones. En esos hogares viven aproximadamente 2.130 personas.

Además, se registraron daños en 419 centros educativos y 21 instalaciones de salud, que deberán ser sometidos a las evaluaciones correspondientes antes de retomar sus actividades con normalidad.

Las inspecciones también alcanzaron edificios públicos, iglesias, hoteles, puentes y carreteras. Las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas, ubicadas en el centro del país y próximas al epicentro, concentran algunas de las consecuencias más importantes del movimiento sísmico.

En el sector educativo, las autoridades mantienen suspendidas las clases mientras analizan las condiciones de los establecimientos. El Ministerio de Educación prevé definir qué regiones podrán retomar las actividades el lunes 12 de octubre.

El terremoto provocó derrumbes y más de 100 réplicas

El sismo ocurrió el viernes a las 12.56, hora local, y tuvo su epicentro cerca de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, a unos 200 kilómetros de la capital panameña.

De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, el movimiento alcanzó una magnitud de 7,7 y se produjo a unos 10 kilómetros de profundidad. El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, en cambio, informó una magnitud de 7,5.

Tras el temblor principal se registraron más de 100 réplicas, algunas de ellas de magnitud considerable, que mantuvieron en alerta a la población y a los equipos de emergencia.

En distintas localidades se reportaron derrumbes parciales, daños estructurales y grietas en edificios. Entre los casos más notorios se encuentra la iglesia histórica de San Atanasio, en La Villa de Los Santos, que sufrió daños importantes. También se registraron afectaciones en construcciones de Penonomé.

Aunque las autoridades no informaron víctimas fatales ni personas desaparecidas, el Sistema Nacional de Protección Civil continúa con las inspecciones para determinar si existen estructuras que deban ser evacuadas o permanecer cerradas por razones de seguridad.

Evacuaciones y asistencia para las familias damnificadas

Las consecuencias del terremoto también obligaron a realizar evacuaciones preventivas en diferentes puntos del país. En Isla de Cañas, unas 300 personas fueron trasladadas a lugares más seguros ante el aumento del nivel del mar y el fuerte oleaje.

Además, se habilitaron refugios temporales para recibir a quienes no pueden regresar a sus hogares y se desplegaron equipos de emergencia para colaborar con las tareas de asistencia y evaluación de daños.

El Gobierno panameño puso en marcha un operativo de coordinación entre distintas áreas ministeriales para distribuir ayuda, restablecer los servicios afectados y avanzar con la recuperación de las zonas más perjudicadas.

En paralelo, Estados Unidos anunció una contribución de 5 millones de dólares en asistencia humanitaria y el envío de un equipo especializado para colaborar con las autoridades locales en la evaluación de los daños y las tareas de respuesta.

A pesar de las dificultades, la Autoridad del Canal de Panamá informó que la vía interoceánica continúa operando con normalidad, mientras equipos técnicos inspeccionan las instalaciones para descartar posibles afectaciones.

El estado de emergencia permitirá al Gobierno acelerar las medidas de recuperación en un escenario marcado por la incertidumbre sobre el alcance definitivo de los daños. Las autoridades mantienen el monitoreo de las réplicas y solicitan a la población seguir las recomendaciones oficiales mientras continúan las evaluaciones en todo el territorio.