Diario Panorama recorrió el stand de la Biblioteca Popular Sociedad Sarmiento y dialogó con parte del equipo que presentó ejemplares históricos, publicaciones periódicas y una propuesta pensada para acercar a las nuevas generaciones al patrimonio bibliográfico santiagueño.
La 16ª Feria Provincial e Internacional del Libro de Santiago del Estero llegó a su fin este domingo 4 de octubre, luego de cinco jornadas de actividades bajo el lema “Santiago lee con vos”. Durante el último día, Diario Panorama recorrió el stand de la Biblioteca Popular Sociedad Sarmiento, donde se exhibieron algunos de los ejemplares más antiguos y significativos de su patrimonio.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
La propuesta buscó acercar al público una parte de los tesoros históricos que conserva la institución, entre ellos un libro de 1774 correspondiente a una recopilación de las Leyes de Indias.
Te recomendamos: Majo Riera presentó su libro en Santiago del Estero y se emocionó al recordar a Virginia: “Este libro es para ella también”
“En esta edición nosotros hemos querido traer parte de lo que son nuestros tesoros históricos que tenemos, como es, por ejemplo, un libro de 1774, que es la recopilación de Leyes de Indias”, explicó Patricia, integrante del equipo de la Biblioteca Sarmiento, en diálogo con Diario Panorama.
La exhibición también incluyó publicaciones periódicas que forman parte del acervo de la institución. Entre ellas se encontraron dos ejemplares de la revista Caras y Caretas, pertenecientes a una colección que abarca desde 1901 hasta 1907.
Te recomendamos: ¿Qué son las “Antiprincesas”? La propuesta de Chirimbote en la 16ª Feria del Libro de Santiago del Estero
Además, el stand contó con un compilado de la revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo, y el número uno de la revista santiagueña Ñan, dirigido por Canal Feijó. El ejemplar presentado, según explicaron, está autografiado por el propio Canal Feijó.
Un libro anterior a la Revolución de Mayo
Uno de los principales atractivos para los visitantes fue justamente el ejemplar de 1774. La distancia histórica con la actualidad se convirtió en una herramienta para despertar la curiosidad, especialmente entre los más jóvenes.
“También es que es una publicación tan antigua, que tiene 252 años. Entonces, como que no les vale más, y los hacemos dar cuenta de que esto es anterior a la revolución de 1810”, explicó Patricia.

Según relató, ese dato genera especial sorpresa entre los chicos que se acercan al stand.
“Se asombran todavía más los chicos. Y bueno, ese es el enganche que nosotros queremos hacer. Con esto, que los chicos conozcan la biblioteca, que nos sigan por Instagram, que se asocien, que sean parte de la biblioteca”, señaló.
La participación en la Feria forma parte además de una estrategia que la institución viene desarrollando año tras año: presentar contenidos diferentes y buscar nuevas formas de acercar su patrimonio al público.
“Cada vez es más. Año a año tratamos de presentar cosas diferentes”, explicó la integrante de la Biblioteca Sarmiento.
En la edición anterior, por ejemplo, la institución había dedicado su propuesta a La Brasa, movimiento cultural que tuvo su origen en la propia Biblioteca Sarmiento a partir de un grupo de socios.
El desafío frente a las nuevas tecnologías
La presencia de la Biblioteca Sarmiento en una feria que también contó con propuestas vinculadas a la tecnología planteó otro desafío: cómo generar interés por los libros y documentos físicos en un contexto atravesado por nuevas formas de acceso a la información.
“Nuestro desafío es ese. Plantear la alternativa a lo que es hoy las nuevas tecnologías que tenemos”, sostuvo Patricia.
Por ese motivo, la estrategia consiste en llevar a la Feria ejemplares diferentes, capaces de despertar la curiosidad de quienes recorren los espacios.
“Tratamos de traer siempre algo diferente, algo que les llame la atención. Y aunque no lo creas, les llama la atención a los chicos y a los grandes”, afirmó.
El cuidado de los ejemplares

La antigüedad de los materiales también implica un trabajo especial de conservación. Durante la Feria, algunos de los ejemplares fueron protegidos para evitar que fueran manipulados directamente por los visitantes.
“Ahora los hemos puesto en un film para que la gente no lo manipule. Muchas veces lo intentan abrir y lo pueden dañar. Entonces, ¿qué es lo que queremos? Con la protección esta, que se exhiba nada más”, explicó.
El paso del tiempo vuelve especialmente delicadas las hojas de estos documentos.
“El cuidado extremo, por supuesto, porque son tan antiguos, las hojas son tan débiles. El paso del tiempo hace su efecto sobre el papel”, señaló.
En la sede de la Biblioteca también se llevan adelante tareas destinadas a preservar el material bibliográfico, con especial atención a la limpieza y protección frente al polvo y los ácaros.
Patricia explicó que buena parte del mobiliario contribuye a esa conservación: “Todos los armarios son de madera. Los estantes son de madera y las puertas con vidrio”.
Una participación sostenida por empleados y comisión

La participación en la Feria demandó también el trabajo de parte del personal de la institución y de integrantes de la comisión.
“Ahora hemos estado cuatro empleados fijos, o sea, nos hemos ido rotando. Pero los chicos de la comisión también nos han ayudado, que son más todavía”, contó.
Y destacó especialmente el acompañamiento de los integrantes de la comisión directiva: “La comisión a pleno ha estado trabajando aquí, apoyándonos a nosotros los empleados”.
Con la Feria del Libro ya finalizada, la invitación de la Biblioteca Popular Sociedad Sarmiento continúa abierta durante todo el año para quienes quieran conocer la institución y acercarse a su patrimonio.
La sede permanece abierta de lunes a viernes, de 8 a 20, según informó el equipo durante la última jornada del encuentro.