El entrenador tiene contrato hasta el 30 de diciembre de 2026, pero analiza si seguirá al frente de la Albiceleste después de la derrota en la final del Mundial.
La Selección Argentina atraviesa un escenario de incertidumbre después de la derrota ante España en la final del Mundial 2026. Lionel Scaloni, cuyo contrato vence el 30 de diciembre, dejó abierta la posibilidad de no continuar y le manifestó a Claudio “Chiqui” Tapia que está muy cansado. El presidente de la AFA, por su parte, intenta convencerlo para que siga.
La duda del entrenador no surgió solamente después de la derrota. Luego de perder la final, Scaloni explicó que necesitaba tiempo para pensar y planteó las dificultades que implica volver a construir un grupo después de tantos años de éxitos. “Siento la necesidad de pensar, porque ya no sé si se va a poder hacer algo tan grande como esto”, había expresado.
A partir de ese escenario, hay tres factores principales que ponen en duda la continuidad de Scaloni: el profundo recambio que deberá afrontar la Selección, las posibles modificaciones en su cuerpo técnico y las dificultades que existen para conseguir amistosos de jerarquía.
El primer factor es la renovación que deberá afrontar la Selección Argentina. El anuncio del retiro de Lionel Messi marcó el final de una etapa que incluyó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022, la Copa América 2024 y una nueva final mundialista en 2026.
A la salida del capitán se sumó la de Nicolás Otamendi, mientras que Leandro Paredes puso en duda su continuidad por motivos similares. Además, existen interrogantes sobre el futuro de Emiliano “Dibu” Martínez y Rodrigo De Paul. El entrenador deberá afrontar un importante recambio y encontrar nuevos referentes para una Selección que ya comenzó su etapa posterior a Messi.
El propio Scaloni había reconocido que para continuar necesitaba “resetearse” y volver a formar un grupo, una tarea que considera especialmente difícil después del exitoso ciclo que comenzó en 2018.
El segundo punto está relacionado con el propio cuerpo técnico. Walter Samuel, uno de los hombres de mayor confianza de Scaloni, tendría decidido dejar su puesto como ayudante para iniciar su carrera como entrenador principal.
Samuel acompaña a Scaloni desde hace ocho años y tuvo un papel importante en el funcionamiento del equipo. Durante el último Mundial, además, tuvo protagonismo en el análisis y las variantes relacionadas con las jugadas de pelota parada.
Su eventual salida no implica necesariamente que Scaloni vaya a dejar la Selección, pero representa una dificultad adicional. En caso de continuar, el entrenador debería reconstruir parte de su grupo de trabajo en simultáneo con la renovación del plantel.
A esto se suma otro punto que genera malestar: existen deudas de la AFA con integrantes del cuerpo técnico y futbolistas, una situación que también forma parte del escenario que analiza Scaloni.
El tercer factor tiene que ver con la planificación deportiva. La dificultad de la AFA para conseguir amistosos ante rivales de primer nivel fue una preocupación durante la preparación del último Mundial y vuelve a aparecer en esta nueva etapa.
En marzo, después de la caída de la Finalissima ante España en Qatar por la guerra en Medio Oriente, Argentina se quedó sin rivales para la última fecha FIFA previa a la Copa del Mundo. Finalmente, debió organizar de urgencia partidos ante Mauritania y Zambia para mantener el ritmo de competencia.
La situación se repite de cara a la próxima ventana internacional. La AFA todavía no oficializó los rivales para finales de septiembre y comienzos de octubre, mientras espera una definición de FIFA sobre el reconocimiento de esos encuentros como amistosos Clase A, algo importante para que algunos futbolistas puedan cumplir las sanciones recibidas tras los incidentes de la final.
Entre los equipos que aparecen en carpeta figuran Burkina Faso y Benín, aunque todavía no fueron confirmados. La intención es disputar dos partidos como local, uno en el Monumental y otro en el Mario Alberto Kempes, con la posibilidad de que Messi sea invitado para recibir un homenaje.
La primera ventana posterior al Mundial será entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, mientras que la última fecha FIFA del año está prevista entre el 9 y el 17 de noviembre. Por eso, la definición sobre la continuidad de Scaloni comienza a ser cada vez más urgente para la AFA.
No solo está en juego quién será el entrenador. También deberán definirse los jugadores que continuarán, la composición del cuerpo técnico y el proyecto deportivo para la nueva etapa de la Selección Argentina.
Scaloni asumió en 2018, después de la salida de Jorge Sampaoli. Desde entonces dirigió 104 partidos, con 76 victorias, 18 empates y 10 derrotas, además de conquistar cuatro títulos. Ahora, después de ocho años y ante el mayor recambio de su ciclo, deberá decidir si continúa al frente de la Albiceleste.