César Eusebio Cueva Pedraza, alias “Kiko”, fue condenado por un asalto ocurrido en marzo de 2024 en Las Termas de Río Hondo. Había ingresado a la vivienda tras escalar una tapia, rompió un ventiluz y amenazó con un cuchillo al propietario para robarle más de $2,7 millones.
El hecho investigado ocurrió durante la mañana del 21 de marzo de 2024, en un inmueble ubicado sobre calle Absalón Rojas al 400, donde funcionaba en planta baja la mueblería “El Tucumano” y, en la planta superior, se encontraba descansando su propietario, de apellido Bulacio.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
Según consta en la causa, alrededor de las 7.30, el acusado habría trepado una tapia de aproximadamente tres metros de altura para llegar hasta la planta alta. Una vez allí, rompió un ventiluz e ingresó al domicilio, donde sorprendió a Bulacio mientras descansaba.
De acuerdo con el relato de la víctima incorporado al expediente, el atacante llevaba un cuchillo y se lo habría colocado a la altura del cuello para exigirle dinero. En medio de las amenazas, Bulacio fue reducido y maniatado con cordones de zapatillas. También le habrían cubierto la boca para evitar que pudiera pedir auxilio.
Mientras el propietario permanecía inmovilizado, el delincuente se apoderó de una caja que contenía $2.710.000 en efectivo, dinero que, de acuerdo con la investigación, correspondía a operaciones realizadas en la mueblería.
Además, sustrajo un teléfono celular y una billetera que contenía documentación personal y unos $6.000.
Tras apoderarse del dinero y los demás elementos, escapó por la parte posterior del inmueble y dejó a la víctima encerrada. Bulacio consiguió finalmente liberarse de las ataduras y comenzó a pedir ayuda a los gritos. Los vecinos que escucharon los pedidos alertaron a la Policía.
A partir de entonces, se inició una investigación que incluyó el relevamiento de cámaras de seguridad, testimonios y otras medidas judiciales. El trabajo permitió orientar las pesquisas hacia César Eusebio Cueva Pedraza, alias “Kiko”.
Con esos elementos, el fiscal José Emanuel Sabater solicitó una orden de allanamiento para una vivienda ubicada en el barrio Villa Nueva. El procedimiento se realizó el mismo día del asalto y permitió secuestrar distintos elementos que, según la causa, estaban vinculados con la víctima.
Entre ellos se encontraban un teléfono celular, una billetera y una importante suma de dinero. En total, los investigadores recuperaron $2.146.000, que serían parte del efectivo sustraído.
Sin embargo, durante el allanamiento no pudieron encontrar al sospechoso, ya que no se encontraba en el inmueble.
La búsqueda continuó durante las jornadas siguientes. Finalmente, el 23 de marzo de 2024, vecinos alertaron sobre la presencia de “Kiko” en el barrio Villa Nueva.
Los efectivos se dirigieron hacia el sector y lograron localizarlo en inmediaciones de calle Simón Bolívar. Al advertir la presencia policial, habría intentado escapar, pero fue alcanzado a pocos metros y detenido.
Desde entonces permaneció privado de la libertad mientras avanzaba el proceso judicial.
La causa llegó finalmente a la instancia de juicio oral abreviado, desarrollado en la Sala de Audiencias de Juicio Oral del Palacio de Tribunales de Santiago del Estero.
El debate contó con la intervención de la Dra. Graciela Mercedes Viaña de Avendaño, el fiscal Dr. José Emanuel Sabater y la Defensa Oficial del acusado.
Luego de las presentaciones y los acuerdos correspondientes, el Tribunal declaró a Cueva Pedraza culpable del delito de robo calificado por el uso de arma y por escalamiento y le impuso una pena de seis años de prisión, más las costas del proceso.
De esta manera, el proceso judicial concluyó con una condena por un episodio en el que la víctima fue sorprendida dentro de su propia vivienda, reducida y despojada de una importante suma de dinero.