El proteccionista había estado en los estudios de Radio Panorama el pasado 17 de agosto, semanas antes del accidente que le costó la vida. Allí, tras hablar de sus problemas de salud, dejó una reflexión que hoy se lee con otro peso.
A poco más de una semana de su trágica muerte, cobra especial valor la última visita que Eduardo Groh Riemersma, conocido como "El Polaco", realizó a los estudios de Radio Panorama el pasado 17 de agosto. Allí, el fundador de El Montecito de los Canichones habló primero sobre los complicados problemas de salud que había atravesado en los últimos tiempos, y luego compartió una serie de reflexiones sobre la realidad de los perros en situación de calle.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
En medio de la charla, cuando desde la radio le señalaron que tenía a Dios y a San Roque cuidándolo, "El Polaco" respondió con una frase que hoy resuena de otra manera: "Más que a Dios y a San Roque, tengo a los canichones, las energías de ellos que me cuidan".
El proteccionista también dio cuenta de la enorme cantidad de animales que tenía a su cargo: "Más o menos hay 500 canichones sueltos, y tengo entre 300 y 350 con discapacidades, que van desde las motrices hasta las que se te puedan ocurrir", contó.
Con crudeza, describió también la situación que enfrentan los animales abandonados y apuntó directamente contra una práctica que lo indignaba: la de quienes solo fotografían a los perros en la vía pública sin actuar. "Le pido a la gente que dejen de ser fotógrafos profesionales. Sacar la foto e irse no sirve para nada", expresó con firmeza.
El referente del refugio explicó por qué esas fotos, sin una acción concreta detrás, terminan siendo insuficientes: "Cuando nosotros llegamos, el perro ya no está o se murió. Por eso siempre digo: saquen la foto, pero también llévenlo a la casa, arrópenlo, sáquenlo del frío o del calor, denle un lugar seguro, para darnos más tiempo a nosotros de llegar y ayudar".
Insistió, además, en que el dinero nunca debía ser un obstáculo para que la gente colabore: "No hace falta pensar si van a gastar plata o no, de eso nos hacemos cargo nosotros. Ayudaría mucho que la gente lo levante, lo lleve a su casa y lo tenga ahí, aunque tenga sarna o gusanos y les dé impresión".
Hacia el final de la entrevista, hizo un repaso de cómo había crecido el movimiento proteccionista en la provincia desde que comenzó su tarea: "Llegué hace diez años a Santiago con los canichones, y éramos apenas un puñado de locos, no había nadie más. Ahora somos muchos más", celebró con orgullo.
Aquella visita a Radio Panorama quedó como uno de los últimos testimonios públicos de "El Polaco" antes del accidente que le costó la vida este jueves, y su frase sobre los canichones como su verdadera protección quedó, sin saberlo entonces, como una de sus últimas reflexiones sobre lo que realmente le daba sentido a su vida.