El Ministerio Fiscal ha solicitado la prisión preventiva del acusado de disparar a niños en Tucumán mientras avanza la investigación del caso.
La Fiscalía ha formulado cargos contra un verdulero acusado de disparar contra un grupo de niños en el barrio Policial IV de Tucumán, en un incidente que ha generado gran preocupación en la comunidad. El delito se califica como abuso de armas en concurso ideal con portación de arma de fuego de uso civil, y la Fiscalía ha solicitado que se imponga la prisión preventiva por un mes ante los riesgos procesales y para proteger la investigación.
Este caso es investigado por la Unidad Fiscal Criminal II, liderada por el fiscal Ernesto Salas López, quien fue representado por el auxiliar Facundo González. En sus declaraciones, González destacó la gravedad de la conducta del acusado, al señalar que fue sumamente violenta e injustificada, y que se llevó a cabo en la vía pública contra una pluralidad de víctimas, incluyendo a cuatro niños vulnerables.
Entre los menores, se encontraba una niña de solo tres años, lo que aumenta la preocupación por la seguridad infantil en la zona. “La utilización de un arma de fuego generó un gran temor y peligro en todo el barrio”, agregó el investigador fiscal.
El juez encargado del caso ha decidido hacer lugar a la solicitud de la acusación pública, otorgando las medidas de coerción de máxima intensidad por un plazo de seis días. Este tipo de decisiones son esenciales para garantizar el avance de la investigación y la protección de la comunidad.
Los hechos se desarrollaron el pasado 23 de agosto, alrededor de las 22:50 horas, cuando los niños T.D.G., de 11 años, O.G., de 3 años, P.T.T., de 15 años, y P.I.S., de 9 años, estaban jugando con una pelota en la vereda. En ese momento, el acusado, que reside en la misma zona, se acercó y, sin mediar palabras, comenzó a disparar contra los menores, realizando al menos cuatro detonaciones.
Por fortuna, los disparos no causaron lesiones a los niños, pero el incidente ha dejado a la comunidad en un estado de alarma y desconfianza respecto a la seguridad en su entorno. La Fiscalía está comprometida con una investigación exhaustiva para esclarecer todos los detalles de este grave suceso.
La situación ha abierto un debate en la comunidad sobre la necesidad de medidas de seguridad más estrictas para proteger a los niños y garantizar que actos de violencia como este no se repitan en el futuro. La atención se centra ahora en cómo se desarrollará la investigación y las posibles consecuencias legales para el acusado.