R.M. (22), madre del niño de 6 años hallado muerto en San Justo, fue trasladada a la Unidad 4 de Santa Fe mientras se investiga la causa de su fallecimiento por asfixia.
R.M., una joven de 22 años, ha sido trasladada a la Unidad 4 de Santa Fe tras ser dada de alta del hospital psiquiátrico Mira y López, donde permanecía bajo estricta vigilancia médica. Este traslado se produce en medio de una investigación por la trágica muerte de su hijo, Izan Aguirre, de tan solo seis años, hallado sin vida en su hogar en la ciudad de San Justo.
El cuerpo del menor fue descubierto por la policía el miércoles pasado, cuando se realizaron las diligencias correspondientes en el inmueble ubicado en la calle Sylvestre Begnis. Las circunstancias de su muerte son alarmantes, ya que el informe forense preliminar indica que Izan falleció por asfixia. Este resultado ha llevado a la Fiscalía a profundizar los exámenes sobre la salud mental de R.M., quien se encuentra actualmente privada de su libertad.
Según el fiscal regional, Jorge Nessier, la investigación ha reunido suficientes elementos para atribuir la responsabilidad penal del hecho a la madre. Sin embargo, el cuadro de salud mental de R.M. plantea interrogantes sobre su capacidad de imputabilidad en el momento del crimen, lo que ha llevado a la decisión de someterla a una junta interdisciplinaria de especialistas.
La autopsia realizada en la morgue judicial ha sido un paso clave en el proceso, aunque los forenses aún esperan resultados de estudios complementarios que permitirán esclarecer los detalles de la muerte de Izan. Hasta ahora, se plantean diversas hipótesis sobre la mecánica del hecho, incluyendo la posibilidad de un sofocamiento o ahorcamiento.
Durante la investigación, la policía ha recolectado evidencia crucial en la vivienda, incluyendo teléfonos celulares y prendas de vestir, que serán analizadas para reconstruir las últimas horas de vida del niño. Este proceso es fundamental para entender las circunstancias que rodean su fallecimiento y el estado mental de su madre.
Un testimonio impactante provino de Juan, el abuelo de Izan, quien relató haber tenido que forzar el acceso a la casa ante la falta de respuestas de R.M. Su declaración sugiere que la madre podría estar sufriendo un trastorno mental, ya que afirmó que ella parecía una persona diferente y hablaba de su nieto como si tuviera el 'diablo adentro'.
La situación es desgarradora y refleja la complejidad de los problemas familiares que pueden llevar a tragedias como esta. A medida que se avanza en la investigación, la comunidad permanece expectante ante los próximos pasos judiciales y las decisiones que se tomarán en relación a R.M.