Los hermanos Caro, acusados de extorsión y narcotráfico, son trasladados a una prisión federal en Tucumán para cumplir condenas bajo un régimen de alta seguridad.
Los hermanos Walter, Emanuel y Francisco Caro, integrantes de un conocido clan delictivo, han sido trasladados a una prisión federal debido a serias acusaciones de extorsión dentro del penal de Villa Urquiza. Este movimiento se produce tras una denuncia formal presentada por los familiares de un recluso, Marcos Nacif, quien está procesado por narcotráfico.
Según la denuncia, los hermanos Caro habrían extorsionado a Nacif a cambio de protección dentro del penal, exigiendo sumas de dinero o bienes. Ante esta situación, el Ministerio de Seguridad provincial está gestionando su traslado definitivo a una prisión federal, donde se les aplicará un régimen de máxima seguridad.
El fiscal Diego López Ávila ha liderado un allanamiento en el penal de Villa Urquiza, donde se han encontrado evidencias contundentes que respaldan las acusaciones de extorsión, incluyendo el secuestro de teléfonos celulares que están siendo analizados.
El clan Caro tiene un extenso prontuario delictivo, con antecedentes que incluyen condenas por homicidio y participación en una banda conocida como “La industria del escruche”, que se dedicaba a robos en viviendas. A pesar de sus condenas anteriores, los hermanos han continuado con actividades delictivas desde el interior de la prisión.
Un informe del Departamento de Inteligencia Criminal menciona que los Caro mantenían conexiones con el narcotráfico, lo que ha llevado a las autoridades a considerar la necesidad de un traslado urgente a un régimen más severo.
El nuevo régimen de prisión federal para reclusos de alto riesgo incluye condiciones de aislamiento extremo, limitando las visitas y comunicaciones, y asegurando un seguimiento riguroso de la actividad de los internos. Este sistema busca prevenir que los líderes de bandas criminales mantengan su influencia desde dentro de la cárcel.
El traslado de los hermanos Caro se suma a otros casos recientes de reclusos de alto perfil que han sido enviados a prisiones federales, reflejando un esfuerzo por parte del Gobierno provincial para controlar el crimen organizado desde el sistema penitenciario.