La leyenda de la NBA fue invitada por el Hapoel IBI Tel Aviv para brindar un seminario de tres días y compartir con el plantel los secretos que lo convirtieron en uno de los mejores reboteadores de la historia.
Dennis Rodman podría volver a tener un lugar dentro de una cancha de básquet, aunque esta vez no para jugar. A sus 65 años, la leyenda de la NBA recibió una particular propuesta del Hapoel IBI Tel Aviv, equipo que compite en la Euroliga, para viajar a Israel y trabajar durante tres días con su plantel.
La iniciativa fue impulsada por Ofer Yannay, propietario del club, quien le ofreció al exjugador un seminario especializado en la técnica del rebote. La propuesta contempla un pago de 100.000 dólares, además de pasajes en clase ejecutiva y alojamiento en un hotel de lujo para Rodman y hasta tres acompañantes.
El dirigente israelí explicó que la idea nació después de leer, años atrás, un artículo en el que Rodman describía cómo había convertido el rebote en una verdadera disciplina. Yannay quedó particularmente sorprendido por la manera en que el exbasquetbolista estudiaba los ángulos de los lanzamientos, el efecto del balón y las posibles trayectorias después de impactar contra el aro o el tablero.
“Todavía tenemos que conseguir más rebotes”, escribió Yannay en la carta dirigida a Rodman, en la que también aseguró: “¿Por qué no invitar a quien convirtió el rebote en un arte? Sería un honor invitarlo a Tel Aviv como mi invitado personal y como invitado del Hapoel Tel Aviv”.

La elección de Rodman no es casual. Con 2,01 metros de altura, estuvo lejos de ser uno de los jugadores más altos de su generación, pero logró convertirse en uno de los especialistas más dominantes de la historia bajo los tableros.
El exjugador lideró la NBA en rebotes durante siete temporadas consecutivas, entre 1992 y 1998, y terminó su carrera con un promedio de 13,1 rebotes por partido. Además, fue elegido dos veces como Mejor Defensor del Año y ganó cinco campeonatos: dos con Detroit Pistons y tres con los Chicago Bulls de Michael Jordan.
Precisamente, esa capacidad para anticipar dónde terminaría cada lanzamiento fue uno de los grandes sellos de su juego. Rodman desarrolló una metodología propia para estudiar las trayectorias y posicionarse antes que sus rivales, una característica que Yannay pretende trasladar ahora al plantel del Hapoel.

El plan no se limitaría al trabajo con los jugadores. La propuesta contempla también una entrevista con medios de comunicación, una cena junto al equipo y distintas actividades durante su estadía en Tel Aviv. Todo el contenido audiovisual generado durante la visita podría ser utilizado posteriormente por el club para sus acciones de comunicación, marketing y promoción.
Yannay también aprovechó la invitación para destacar la posibilidad de que Rodman y sus acompañantes conozcan Tel Aviv y vivan la experiencia de visitar Israel, en un contexto particularmente complejo para el país.
La propuesta, además, podría ir un paso más allá. Según la información publicada por Sport5, el propietario del Hapoel evalúa incluso la posibilidad de que Rodman tenga algún tipo de participación más prolongada junto al equipo y pueda colaborar con la plantilla más allá del seminario inicial.
Por ahora, la decisión está en manos de Dennis Rodman. Si acepta, el histórico “Gusano” tendrá la oportunidad de volver al básquet desde un lugar muy distinto al que ocupó durante su carrera: ya no para capturar rebotes, sino para enseñar cómo hacerlo.