La actriz contó que, durante sus primeros años como estrella infantil, evitaba incluso pedir agua o comida durante las jornadas de trabajo porque quería asegurarse de no ser "un estorbo para nadie".
Jenna Ortega recordó una etapa particularmente exigente de su infancia como actriz y reveló que, durante sus primeros años en la industria, llegaba a pasar jornadas enteras sin pedir comida ni agua para evitar interrumpir a quienes trabajaban con ella.
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En una entrevista con Esquire, la actriz explicó que cuando era niña estaba tan agradecida y entusiasmada por tener la oportunidad de actuar que sentía que debía comportarse de manera impecable.
“Realmente tenía todo a mi favor cuando era niña porque no puedo pensar en un solo error que haya cometido”, señaló Ortega. “¿Es terrible decir eso? Siento que ahora cometo errores todo el tiempo, pero cuando era niña estaba tan agradecida y tan emocionada de estar allí que tenía puesta mi cara de concentración”.
Jenna Ortega
Luego describió hasta qué punto llegaba su preocupación por no incomodar al resto del equipo.
“No pedía ni un sorbo de agua. Podía pasar todo el día sin comer, sin beber, lo que fuera, porque quería muchísimo no estar en el camino de nadie”, recordó.
La actriz, actualmente de 23 años, también reconoció que aquella actitud tenía un lado negativo. “Quizás ese fue mi error: no cuidarme realmente a mí misma”, reflexionó.
Antes de convertirse en una figura internacional gracias a ‘Wednesday’, Ortega comenzó a construir su carrera desde muy pequeña. Su primer gran papel llegó con la serie de Disney Channel ‘Stuck in the Middle’, estrenada en 2016, cuando tenía apenas 13 años.
Durante esos primeros años también participó en producciones como ‘Richie Rich’, ‘Jane the Virgin’, ‘You’ y prestó su voz a ‘Elena of Avalor’.
Su experiencia como actriz infantil también influyó en su mirada sobre los estigmas que rodean a las jóvenes estrellas de Hollywood. Consultada sobre los prejuicios asociados a los llamados niños actores, Ortega respondió con ironía: “¿Está mal decir que muchos de ellos son ciertos? Y hagan con eso lo que quieran”.
Una decisión que tomó a los siete años
Ortega también recordó que su vocación comenzó a una edad muy temprana. Según contó, tenía apenas siete años cuando decidió que quería convertirse en actriz.
Jenna Ortega
“Mis padres se rieron de mí cuando les dije que quería hacerlo, y eso fue de alguna manera la raíz de todo. La motivación”, explicó.
A partir de entonces, aseguró, nunca abandonó su objetivo. “Nunca realmente me detuve, porque soy muy terca. Y nunca lo cuestioné”, afirmó.
La actriz, que comenzó a trabajar profesionalmente durante su infancia y alcanzó el estrellato mundial con ‘Wednesday’, ahora observa aquellos primeros años con una perspectiva diferente y reconoce que el compromiso con su carrera llegó entonces acompañado de una exigencia personal que, en ocasiones, implicaba relegar sus propias necesidades básicas.