El proyecto busca profundizar la presión económica sobre Moscú por la guerra en Ucrania y también contempla tarifas de hasta 100% para países que compren hidrocarburos rusos, entre ellos China e India.
El Senado de Estados Unidos avanza con un nuevo paquete de sanciones contra Rusia que podría aumentar de manera considerable la presión económica sobre el gobierno de Vladimir Putin por la guerra en Ucrania. La iniciativa contempla otorgarle al presidente Donald Trump amplias facultades para elevar los aranceles sobre productos provenientes de Moscú.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
Uno de los puntos centrales del proyecto establece que Trump podría aplicar tarifas de hasta el 500% a determinadas importaciones rusas, incluyendo productos vinculados al sector energético, como el petróleo y el gas.
Pero el alcance de la iniciativa iría más allá de las operaciones comerciales directas entre Estados Unidos y Rusia. El proyecto también contempla aranceles de hasta el 100% para productos provenientes de terceros países que mantengan importantes vínculos comerciales con Moscú, especialmente a través de la compra de hidrocarburos.
El foco sobre China e India
La medida podría tener un impacto particular sobre China e India, considerados dos de los principales compradores de petróleo y gas rusos. La estrategia de Washington apunta a elevar el costo económico de esas operaciones y, de esa manera, reducir los ingresos que Rusia obtiene de sus exportaciones energéticas.
Los impulsores de la iniciativa consideran que limitar el flujo de divisas hacia Moscú podría afectar la capacidad del gobierno ruso para sostener el esfuerzo militar en Ucrania.
"Esta ley nos acerca al fin del conflicto", sostuvo el senador republicano Jim Risch, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, al defender el proyecto.
Además de las medidas comerciales, el paquete contempla sanciones contra Vladimir Putin y otros funcionarios de alto rango del gobierno ruso, combinando restricciones económicas con acciones dirigidas directamente contra integrantes de la administración de Moscú.
La senadora demócrata Jeanne Shaheen, integrante del Comité de Relaciones Exteriores, destacó que la iniciativa tendría un impacto especialmente fuerte sobre los sectores energético y financiero de Rusia.
Una iniciativa impulsada por Lindsey Graham
El proyecto lleva el nombre del fallecido senador Lindsey Graham, quien murió el 11 de julio luego de haber trabajado durante más de un año para conseguir respaldo político a la iniciativa.
Poco antes de su fallecimiento, Graham había señalado que había alcanzado un acuerdo con la Casa Blanca para avanzar con una versión modificada del proyecto, que ahora vuelve a tomar impulso en el Congreso estadounidense.
Desde Moscú rechazaron la iniciativa y cuestionaron sus posibles consecuencias, mientras que la Embajada de Rusia en Estados Unidos había advertido que las medidas podrían terminar perjudicando también a la propia administración norteamericana.
El debate en Washington se desarrolla además en paralelo a nuevas sanciones adoptadas por la Unión Europea contra Rusia, en un contexto de creciente presión occidental sobre Moscú.
Si finalmente el proyecto obtiene la aprobación legislativa y entra en vigencia, Trump contaría con una herramienta de fuerte impacto comercial, no solo para castigar las importaciones rusas, sino también para presionar a otros países a reducir sus compras de petróleo y gas provenientes de Moscú.