Alejandro Sarubbi Benítez realizó las polémicas declaraciones durante el programa La Trinchera. El video se viralizó rápidamente y generó un fuerte rechazo en redes sociales.
El abogado y militante libertario Alejandro Sarubbi Benítez quedó en el centro de la polémica luego de proponer, durante una transmisión del programa La Trinchera, esterilizar, encerrar y bombardear con napalm a los habitantes del conurbano bonaerense.
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Las declaraciones se produjeron en medio de un intercambio con otros panelistas, donde sostuvo que la provincia de Buenos Aires, y en especial el conurbano, "ya no tiene salvación". En ese contexto, afirmó que el problema respondía a cuestiones culturales y de marginalidad, y comenzó a enumerar una serie de propuestas que presentó como opiniones personales y en un tono que pretendió ser irónico.
La primera de ellas fue la esterilización de los habitantes del conurbano. "La esterilización, esa me gustó. De hecho es muy buena, en serio", expresó, mientras otro de los participantes calificaba esa alternativa como "la más tibia".
Luego planteó construir un muro de 15 metros de altura alrededor del conurbano, con francotiradores apostados cada diez metros y un sistema de ingreso basado, según sus propias palabras, en la "portación de cara". Incluso reconoció que el criterio para permitir el paso sería "totalmente arbitrario".
Más adelante fue aún más lejos al proponer lanzar bombas de napalm sobre el territorio. "Creo que esa puede ser una opción bastante interesante, sobre todo teniendo en cuenta que es un territorio que ya no tiene retorno", manifestó. También sugirió como alternativa separar a la provincia de Buenos Aires del resto del país y convertirla en un Estado independiente.
Las declaraciones se viralizaron rápidamente en redes sociales y generaron un fuerte rechazo entre usuarios, que cuestionaron el tenor de las expresiones difundidas durante el programa.
En tanto, uno de los panelistas presentes evitó sumarse al intercambio. "Tengo el derecho a reservarme mi opinión en este caso. Por mi propio bien, nada más", expresó, mientras el resto continuó con la conversación entre risas y comentarios que luego desataron la controversia.