El secretario de Estado de Estados Unidos expresó su postura antes de una nueva ronda de contactos entre el gobierno de Nicolás Maduro y un sector de la oposición respaldado por Washington.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró este martes que esperaba que la transición política en Venezuela se produzca en cuestión de meses, y no años, antes de una primera ronda de negociaciones presenciales entre el gobierno chavista y un sector de la oposición.
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Siete meses después de la captura de Nicolás Maduro en una incursión militar estadounidense, delegados de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y un grupo de opositores tienen previsto reunirse esta semana en Caracas en una fecha no divulgada.
El primer contacto formal se celebró el sábado a través de una llamada telefónica entre el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, hermano de la mandataria interina, y la exlegisladora opositora Dinorah Figuera, avalada por Washington. Ambos ya habían mantenido una reunión inicial en junio en Caracas.
“Creo que va a requerir algo de constancia y un poco de paciencia; no años, pero sí meses y semanas”, declaró el jefe de la diplomacia estadounidense ante periodistas al margen de un evento con el canciller paraguayo, Rubén Ramírez.
Tras la detención de Maduro el 3 de enero, Rubio pasó a ser el principal responsable de la política del presidente Donald Trump con Venezuela, que el mandatario ve ante todo como una fuente de suministro de hidrocarburos.
Ese rol de Venezuela se ha vuelto aún más esencial para Trump con la guerra contra Irán, que provocó una fuerte alza de los precios del crudo.
La oposición venezolana y grupos de defensa de los derechos humanos exigen que se intensifique el diálogo político, algo que también es compartido por voces demócratas y republicanas en el Congreso estadounidense.
Pero la negociación solo será encabezada por una delegación que recibió el beneplácito de la Casa Blanca y que será liderada por Figuera, una exdiputada del Congreso de 2015 que tuvo una efímera mayoría opositora.
La líder de la oposición y premio Nobel de la paz, María Corina Machado, fue excluida de este nuevo proceso de diálogo por la Casa Blanca, así como varios grupos en el terreno.
Rubio anunció tras la caída de Maduro que Venezuela debía atravesar tres fases: la estabilización económica, la política y finalmente una transición completa, con la celebración de elecciones.
“Queremos mejorar la vida cotidiana, ayudar a mejorar la vida cotidiana de los venezolanos en términos económicos, para que estén mejor, sean más prósperos. Creo que eso también contribuye a facilitar la transición política”, explicó Rubio.
Además, comentó: “Si te fijas en las transiciones en Europa del Este, tras la caída de la Cortina de Hierro, o Paraguay, un país que llevó a cabo una transición de autoritarismo a democracia que les llevó casi tres años y medio... estas cosas son difíciles”.