El Gobierno de Santa Fe llevó a cabo la demolición de un búnker narco en Reconquista, un hecho sin precedentes que refuerza la lucha contra el narcotráfico en la región.
El Gobierno de Santa Fe realizó el pasado martes la demolición de un búnker narco en la ciudad de Reconquista, marcando un hito histórico en la región en la lucha contra el narcotráfico. Este operativo se enmarca dentro de la Ley de Microtráfico y representa la primera acción de este tipo en el norte provincial.
La demolición se llevó a cabo en un inmueble ubicado en la intersección de Olessio y calle 47, como resultado de un trabajo conjunto entre diversas entidades, incluyendo el Ministerio de Justicia y Seguridad, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y la Policía de Investigaciones (PDI). Este esfuerzo ha permitido inactivar un total de 134 inmuebles desde la implementación de la normativa.
El director provincial de la PDI, Rolando Galfrascoli, enfatizó que la demolición envía un fuerte mensaje en la lucha contra el narcotráfico. “Es un hecho histórico, que tiene una significación particular: demostrar que la provincia invencible de Santa Fe va con todo contra el delito de la venta de estupefacientes”, comentó.
La colaboración entre el Poder Ejecutivo, el MPA y las fuerzas de seguridad ha sido crucial para desarticular puntos de venta de drogas en diferentes localidades de la provincia. Este enfoque integral es fundamental para recuperar espacios públicos de la comunidad.
El subsecretario de Análisis Criminal, Sebastián Montenotte, indicó que el inmueble no solo se utilizaba para comercializar drogas, sino que también servía como centro de acopio de elementos robados. “Era un núcleo donde se articulaban distintos delitos predatorios”, explicó, destacando la cantidad de objetos robados recuperados durante los allanamientos.
Montenotte también subrayó que este tipo de intervenciones contribuye a desplazar a las organizaciones criminales, permitiendo que los barrios recuperen su seguridad. Además, mencionó que la Ley de Microtráfico ha ayudado a reducir la violencia asociada al narcomenudeo significativamente.
El fiscal Sebastián Galleano detalló que la investigación que llevó a esta demolición duró casi dos años, resultando en cinco allanamientos donde se secuestraron drogas y objetos robados. Actualmente, tres personas están bajo proceso judicial por delitos relacionados con el microtráfico.
Por último, la fiscal regional interina, Georgina Díaz, calificó la demolición como “un hecho muy significativo para el norte santafesino”, subrayando su importancia en la lucha contra la venta de estupefacientes y la recuperación de la tranquilidad para los vecinos.