Colombia vive su periodo más violento en una década, con aumentos significativos en homicidios, extorsiones y masacres, que rompen récords históricos y demandan una atención urgente por parte de las autoridades.
La seguridad en Colombia atraviesa uno de los momentos más críticos de la última década. Según los datos oficiales más recientes, los últimos 365 días se han convertido en el periodo más violento en términos de homicidios, extorsiones y masacres. Este alarmante aumento es una señal clara que muchos colombianos ya habían comenzado a percibir.
En el primer trimestre de 2026, se registraron 3.391 homicidios, lo que representa la cifra más alta para un inicio de año desde 2015. Adicionalmente, el año 2025 cerró como el más violento de la década, con aproximadamente 14.780 muertes, según informes de InSight Crime y el Centro de Paz y Seguridad de la Universidad Externado.
A pesar de que este incremento en homicidios es preocupante, el aumento frente a 2025 fue apenas del 1%. Esto indica que, aunque se han alcanzado cifras récord, el crecimiento se da en un contexto de estancamiento que lleva varios años. Sin embargo, este dato sigue confirmando el deterioro de la seguridad en Colombia en el último año.
La extorsión presenta una tendencia similar, ya que en el primer trimestre de 2026 se reportaron 2.914 casos, el nivel más alto desde 2015. La Fundación Ideas para la Paz (FIP) ha señalado que las “vacunas” se han convertido en una práctica habitual en regiones con presencia de grupos armados.
Por otro lado, las masacres se han vuelto un indicador especialmente alarmante. Indepaz documentó 42 masacres entre enero y abril de 2026, una cifra récord para la última década. En contraste, en el mismo periodo de años anteriores se reportaron 31 casos en 2022, 27 en 2023 y solo 18 en 2024, evidenciando un regreso preocupante de la violencia colectiva.
A pesar de esta sombría realidad, no todos los indicadores de seguridad presentan un panorama negativo. El secuestro tuvo su peor año en 2025 con 701 casos, pero en el primer trimestre de 2026 la cifra cayó un 16%. Además, varios delitos comunes como el hurto de vehículos y el hurto a comercio han disminuido significativamente, lo que sugiere una divergencia en la percepción de la seguridad.
Las causas del deterioro de la seguridad en Colombia son complejas y están ligadas al aumento de grupos armados organizados, que han crecido de aproximadamente 12.883 integrantes en 2018 a más de 27.000 a finales de 2025. Esta expansión ha contribuido al repunte de la violencia, especialmente en regiones como el Cauca y el Catatumbo, donde los grupos se enfrentan por el control de rutas de narcotráfico.
En conclusión, aunque se puede afirmar que los últimos 365 días son los más peligrosos de la última década en términos de homicidios, extorsiones y masacres, el panorama de la seguridad en Colombia es matizado y requiere de un análisis detallado que contemple la diversidad de indicadores.