Las víctimas fatales por los dos terremotos en Venezuela la semana pasada se elevó a 1943, dijo el martes el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
Las operaciones de rescate y ayuda continúan en Venezuela tras el doble terremoto que dejó decenas de miles de desaparecidos y nuevo saldo de por lo menos 1900 muertos, mientras agencias de la ONU advierten sobre una acuciante escasez de alimentos y un creciente riesgo de enfermedades.
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Las víctimas fatales por los dos terremotos en Venezuela la semana pasada se elevó a 1943, dijo el martes el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en un mensaje divulgado en la televisora estatal. El número de heridos llegaba a las 10.571 personas, agregó Rodríguez.
En tanto, un total de 6461 personas fueron rescatadas, según el último balance oficial. “Si a eso sumamos las 13.400 o 13.500 personas que pudieron salir por sus propios medios o ayudados por amigos y familiares, podemos estar en una cifra de 19.861 personas que salvaron la vida en La Guaira”, la zona cero de los sismos, declaró Rodríguez.
La tragedia dejó un panorama de devastación en el país sudamericano, donde la población no esconde su ira por la lenta y escasa ayuda del gobierno chavista en la nación sumida en una crisis profunda.
La NASA estimó que más de 58.000 edificios resultaron probablemente dañados o destruidos por los terremotos que asolaron el norte de Venezuela, según una evaluación preliminar de datos satelitales.
Mientras se apagan las esperanzas de encontrar sobrevivientes bajo los escombros pasados cinco días de la sacudida, la atención humanitaria vira hacia intentar ayudar a las muchas personas que quedaron sin hogar y a prevenir o aplacar los problemas relacionados con la pérdida de infraestructura.
“Estamos durmiendo en el piso, yo he estado durmiendo en el piso porque no tengo colchonetas”, dijo Jenny Tortoza, una mujer que duerme en la calle en Catia la Mar, en el estado de La Guaira.
En esa zona cercana a Caracas, la más castigada por el doble sismo, “la escasez de comida está extendida, los servicios básicos se han colapsado”, advirtió este martes el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados.
“Las tensiones comunitarias van en aumento, ya que el acceso a la ayuda sigue estando limitado”, agregó el funcionario.
El vocero de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Christian Lindmeier, advirtió también de la “presión extrema” sobre los servicios de salud y al riesgo “de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina”.
Elevado riesgo de enfermedades
El balance oficial del doble sismo, todavía muy provisional, alcanzó los 1719 muertos y 5034 heridos, según el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
No obstante, fuentes externas al gobierno nacional han indicado que la cifra podría ser mucho más elevada.
“Puedo ofrecerles una estimación: estamos adquiriendo, y esto es algo que se ha acordado con las autoridades locales, 10.000 bolsas para cadáveres”, dijo el lunes en su oficina en Caracas, Gianluca Rampolla, coordinador residente de las Naciones Unidas en Venezuela.
Al mismo tiempo, el organismo internacional señaló que alrededor de 50.000 personas siguen desaparecidas.
Por su parte, el vocero de la OMS advirtió que “existe un riesgo mayor de brotes de enfermedades” en el contexto de crisis humanitaria.
“Los servicios de salud están sometidos a una presión extrema, con centros que funcionan por encima de su capacidad” ante la llegada masiva de casos de traumatología, declaró Lindmeier en una rueda de prensa en Ginebra.