El vehículo de gran porte terminó hundido en la banquina en la esquina de 25 de Mayo y Agustina Libarona, lo que provocó complicaciones en el tránsito y un amplio operativo para retirarlo.
Una maniobra que buscaba evitar daños terminó convirtiéndose en un serio inconveniente para un camionero y en una escena que llamó la atención de vecinos y automovilistas en Añatuya.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
Durante la tarde de este lunes, un camión de gran porte que transportaba una importante carga de ladrillos quedó completamente atascado en la intersección de calles 25 de Mayo y Agustina Libarona, luego de intentar eludir un arco delimitador de altura instalado en el sector.
De acuerdo con el relato de testigos, el conductor advirtió que el vehículo excedía la altura permitida para atravesar el control, por lo que decidió realizar una maniobra por uno de los laterales de la calzada. Sin embargo, el peso del camión y el estado del terreno complicaron rápidamente la situación.
“El camionero quiso pasar por el costado para evitar golpear el arco, pero la banquina estaba muy blanda por la humedad y las ruedas traseras se hundieron enseguida”, comentó un comerciante de la zona que presenció el episodio.
Como consecuencia, el transporte quedó inclinado y completamente encajado en el barro, obligando a interrumpir parcialmente la circulación en una esquina de importante movimiento vehicular.
Ante la situación, personal policial y agentes de tránsito trabajaron en el lugar para ordenar el paso de vehículos y prevenir mayores inconvenientes, ya que el acoplado permanecía en una posición inestable.
Las tareas para remover parte de la carga y posteriormente retirar el camión demandaron varias horas de trabajo, hasta que finalmente la circulación pudo normalizarse en el sector.