El rescate de una adolescente de 16 años en Bolivia está siendo investigado por posibles conexiones locales en Salta, tras su desaparición denunciada el 11 de mayo.
El rescate de una adolescente salteña de 16 años en Bolivia ha generado un amplio despliegue noticioso, destacando la colaboración internacional en el operativo que culminó con su repatriación. La menor había sido reportada como desaparecida el 11 de mayo por su madre en Salta, y fue localizada en Yacuiba, una ciudad fronteriza, gracias a la coordinación de las fuerzas de seguridad de ambos países.
Las investigaciones están bajo la dirección del fiscal federal Ricardo Toranzos, quien se enfoca en desarticular una estructura delictiva transnacional. Las nuevas líneas de investigación buscan identificar las conexiones locales de la organización criminal y esclarecer posibles complicidades dentro del círculo cercano de la víctima.
Durante los allanamientos en territorio boliviano, las autoridades lograron la detención de dos hombres directamente implicados en la captación y ocultamiento de las víctimas. El comandante de Frontera, Iván Mendívil, declaró que “se fue cerrando el espacio hasta ubicar un domicilio del centro de Yacuiba cercano a la plaza principal”, donde se rescataron también a otras dos mujeres.
Los investigadores han revelado que la red operaba utilizando perfiles falsos en plataformas digitales, coordinando encuentros bajo la modalidad delictiva conocida como “citas express”. Asimismo, explicaron que en estos delitos complejos, la captación frecuentemente proviene de personas que forman parte del entorno de la víctima.
Con el fin de proteger la integridad de la adolescente y recopilar información precisa sobre el modus operandi de los proxenetas, la Justicia ha ordenado la realización de una Cámara Gesell. Según el medio El Tribuno, el testimonio de la menor es vital para identificar los eslabones restantes de la banda, que operaba con una estricta división de roles, incluyendo captadores, trasladadores y explotadores finales.