El presidente ruso recordó que el Ejército Rojo “salvó” no sólo a la Unión Soviética, sino también a Europa, aludiendo a países que “habían cedido su soberanía ante el avance hitleriano”.
El presidente ruso, Vladimir Putin, lideró este sábado el desfile militar del Día de la Victoria por el triunfo de la URSS en la Segunda Guerra Mundial, en la Plaza Roja de Moscú y centró su intervención en el avance del Ejército ruso en Ucrania.
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El mandatario declaró que, “pese a que (los soldados rusos) combaten contra una fuerza agresiva (Ejército ucraniano) que es apoyada por todo el bloque de la OTAN, nuestros héroes siguen avanzando” en el frente.
Putin utilizó la conmemoración del 81 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi para subrayar la continuidad histórica entre los soldados que luchan en Ucrania y quienes combatieron en la “Gran Guerra Patria”, término dado por la Unión Soviética a la Segunda Guerra Mundial. A su vez, destacó que las tropas actuales “siguen la tradición de los soldados soviéticos”.
Putin recordó a los presentes que el Ejército Rojo “salvó” no sólo a la Unión Soviética, sino también a Europa, aludiendo a países que “habían capitulado y cedido su soberanía ante el avance hitleriano”.
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El presidente ruso también vinculó la fecha al deber patriótico, proclamando: “Les felicito por el Día de la Victoria, nuestra fiesta más importante, sagrada y brillante. La celebramos con orgullo y amor por nuestro país, con la comprensión de que nuestro deber común es defender los intereses y el futuro de la patria”.
Putin evocó la figura de su padre, quien combatió en la Segunda Guerra Mundial, y resumió el espíritu de la conmemoración en una frase: “La lealtad a la patria es la verdad suprema”.
En síntesis, el presidente Putin aprovechó el aniversario para insistir en la legitimidad de la ofensiva rusa en Ucrania y para reforzar el vínculo entre el pasado bélico soviético y la actualidad, remarcando el papel central de la unidad y la moral nacional en el discurso oficialista.
El bombardeo asesinó a tres personas, padre e hijo y otro civil, generó dos incendios en casas particulares que fueron extintos por los bomberos del Servicio de Emergencia de Ucrania y conmocionó a los ucranianos que esperan de una tregua duradera.
Las imágenes compartidas por los rescatistas del cuerpo de emergencias a través de Facebook mostraron el desastre provocado por la última ofensiva militar del Kremlin contra Ucrania, en el marco del Día de la Victoria en Segunda Guerra Mundial que se celebró en la capital rusa con poco armamento militar y sin comunicaciones.
Rusia atacó la región de Sumy, donde un incendio de grandes proporciones se desató en una vivienda particular de la comunidad de Berezivska. Ante la amenaza de nuevos ataques, los bomberos suspendieron sus labores y se trasladaron a un lugar seguro.
En la región de Cherníhiv, un bombardeo ruso con dron alcanzó una granja en una aldea fronteriza del distrito de Nóvgorod-Siverskyi. El ataque provocó un incendio que causó la muerte de un hombre de 70 años y su hijo de 49. Un tercer hombre, de 55 años, resultó herido. Los rescatistas lograron extinguir el fuego.
Rusia lanzó un ataque con un misil balístico Iskander-M y 43 vehículos aéreos no tripulados (UAV), según informó la Fuerza Aérea de Ucrania. A su vez, reportó que 34 drones fueron derribados o neutralizados. Se reportaron impactos de nueve proyectiles en seis ubicaciones distintas, además de la caída de escombros en dos lugares.