Carlos Cassinelli, quien participó de la autopsia del astro argentino, dará detalles de la necropsia. También comparecerán varios profesionales de la clínica Ipensa, donde Diego estuvo internado antes de su traslado a la Clínica Olivos.
Un médico forense que realizó la autopsia de Diego Armando Maradona y cinco profesionales de la clínica Ipensa declararán este jueves en una nueva audiencia del juicio por la muerte del astro argentino.
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Se trata del facultativo Carlos Mauricio Cassinelli, quien ya había prestado testimonio en el primer debate oral y público, luego declarado nulo. En aquella oportunidad, sostuvo que Maradona falleció como consecuencia de un “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada”.
Además, durante la necropsia se detectó una “miocardiopatía dilatada”. El forense también había señalado que el exfutbolista tenía mucho líquido en los pulmones, abdomen y un corazón agrandado.
Otro de los puntos sobre los que se espera que declare está vinculado a las condiciones en las que Maradona atravesó la internación domiciliaria. Cassinelli había remarcado que la casa de Tigre no contaba con aparatología médica, algo que debía haberse determinado antes de su externación.
También comparecerán ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, cinco médicos del sanatorio Ipensa, donde Maradona estuvo internado antes de su traslado a la Clínica Olivos.
Fuentes del caso informaron que los profesionales citados son el neurocirujano Guillermo Pablo Burry; el clínico Marcos Manuel Correa; el cardiólogo Oscar Alberto Franco; el neurólogo Martín Emiliano Cesarini; y el traumatólogo Flavio Tunessi, quien integraba el equipo médico de Gimnasia y Esgrima La Plata cuando Maradona asumió como director técnico del club.
Todos ellos ya habían declarado el año pasado bajo juramento ante los magistrados Maximiliano Savarino, Verónica Di Tomasso y Julieta Makintach, quien luego fue destituida tras la polémica por el documental Justicia Divina.
En su anterior testimonio, Burry consideró que “no era el momento oportuno” para operar al paciente por el hematoma subdural, detectado a partir de una tomografía computada realizada en Ipensa el 2 de noviembre de 2020. Sin embargo, el por entonces médico de cabecera, Leopoldo Luque, decidió avanzar con la intervención.
Además de Luque, también se encuentran acusados la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el médico clínico Pedro Di Spagna; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el enfermero Ricardo Almirón; y el coordinador de enfermería Mariano Perroni.
Todos enfrentan una acusación por el supuesto homicidio simple con dolo eventual de Diego Armando Maradona.