Así lo explicó el investigador de la UNSE, Héctor Farías, quien recientemente disertó en la VIII Asamblea Nacional de la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático.
El director del Instituto de Recursos Hídricos de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnologías de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), Héctor Daniel Farías, participó como disertante en la VIII Asamblea Nacional de la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático, realizada en San Miguel de Tucumán.
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En ese marco, el investigador expuso la conferencia titulada “Nuevos paradigmas de diseño de restauración fluvial ante escenarios de variabilidad y cambio climático”, donde presentó avances y enfoques desarrollados desde la universidad para abordar problemáticas cada vez más frecuentes en la región; oportunidad en la que advirtió que “el cambio climático nos obliga a revisar cómo diseñamos nuestras obras”.
Durante su intervención, Farías remarcó la necesidad urgente de repensar la relación entre las comunidades y los ríos, en un contexto atravesado por eventos climáticos extremos. “Estamos en el tiempo de tomar acciones preventivas”, afirmó en diálogo con Radio Universidad al advertir sobre el incremento en la frecuencia e intensidad de inundaciones en los últimos años.
El especialista explicó que los nuevos paradigmas en la gestión hídrica apuntan a dejar atrás modelos tradicionales basados en obras rígidas que separaban al río de la vida urbana, para avanzar hacia estrategias que promuevan la convivencia con los sistemas fluviales. “Hoy se busca recuperar, en la medida de lo posible, la funcionalidad natural de los ríos, en un enfoque compatible con las actividades humanas”, sostuvo.
En este sentido, destacó que las crecidas recientes en la cuenca del sistema Salí-Dulce evidencian la necesidad de revisar los criterios de planificación urbana y de diseño de infraestructuras. “Los eventos hidrológicos son cada vez más intensos y eso obliga a repensar tanto las obras como el ordenamiento territorial”, señaló.
Farías también puso el foco en la importancia de la articulación entre el conocimiento científico y la gestión pública. Desde el Instituto de Recursos Hídricos, indicó, se trabaja de manera conjunta con municipios y organismos provinciales, aportando herramientas técnicas para la toma de decisiones. “Las universidades generamos conocimiento, mientras que los municipios tienen la experiencia en la gestión del territorio. Esa interacción es clave”, subrayó.
Entre las estrategias planteadas, mencionó la necesidad de identificar zonas de riesgo, mejorar los sistemas de recolección de datos hidrometeorológicos y fortalecer los mecanismos de alerta temprana. Asimismo, destacó la incorporación de nuevas tecnologías, como imágenes satelitales y drones, para el análisis y monitoreo de los territorios.
El investigador también hizo hincapié en la importancia de aprovechar los períodos de menor actividad climática para planificar y ejecutar medidas de mitigación. “Estamos ingresando en la estación seca, lo que nos da una oportunidad para analizar lo ocurrido, aprender de esas experiencias e implementar acciones que reduzcan el impacto de futuros eventos”, explicó.
La participación de Farías en este espacio nacional pone en valor el rol de la UNSE en la generación de conocimiento aplicado a problemáticas regionales, aportando miradas situadas y soluciones concretas frente a los desafíos del cambio climático.