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Regionales

Juicio por homicidio en Tucumán: guardiacárcel acusado tras intento de robo

Un guardiacárcel de Tucumán será juzgado por el homicidio de un joven y por herir a otro tras un intento de robo a un sacerdote.

Hoy 17:10

Un guardiacárcel de Tucumán, Lucas Eduardo Gaitán Soraire, de 31 años, se enfrenta a un juicio por homicidio simple agravado tras un trágico incidente ocurrido el 4 de marzo de 2025. En este evento, un joven de 20 años, Nelson Lautaro Pérez, perdió la vida y un menor de 15 años resultó herido durante un intento de robo al sacerdote Pepe Aguín.

La investigación, que está a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios II, dirigida por Carlos Sale, ha llevado a que se le atribuya a Gaitán Soraire el delito de homicidio en concurso ideal con un intento de homicidio, ambos agravados por el uso de un arma de fuego. El Ministerio Público Fiscal ha solicitado una pena de cuatro años y seis meses de prisión efectiva.

Durante la audiencia, el auxiliar fiscal Miguel Fernández presentó evidencias que apuntan a que la única vaina servida encontrada en la escena fue disparada por la pistola Bersa 9 mm que fue secuestrada al acusado. Además, se determinó que el proyectil que hirió al menor también provenía de la misma arma.

Fernández destacó que, aunque existió un intento de robo evidente, la respuesta de Gaitán Soraire fue desproporcionada. “Disparó a mansalva, y cualquier persona que pasaba por ahí podría haber resultado lesionada”, afirmó, añadiendo que el arma utilizada no pertenecía al imputado, sino a su padre.

El juicio contará con la declaración de 32 testigos, incluyendo a la víctima del intento de robo y a peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF). A pesar de los alegatos de defensa, el juez ha decidido proceder con la apertura del juicio oral y público.

El trágico incidente tuvo lugar cuando Gaitán Soraire, al observar el intento de robo, tomó la decisión de intervenir sin la debida autorización legal. Al llegar a la esquina de San Martín y Félix de Olazábal, disparó en un contexto que excedía la necesidad racional de la defensa.

Como resultado de estos disparos, el menor sufrió una herida sin riesgo vital, mientras que Pérez, tras recibir un impacto mortal, falleció minutos después en la vía pública. Este caso destaca la complejidad de la legítima defensa y las responsabilidades de los agentes de seguridad.