El país pasó de la categoría más crítica a una instancia intermedia luego de firmar un acuerdo bilateral y asumir compromisos para reforzar la protección de patentes y derechos de autor.
Por primera vez en más de diez años, Argentina dejó de integrar la categoría más crítica del informe anual sobre propiedad intelectual de Estados Unidos y fue reclasificada a una instancia de menor observación. La decisión implica la salida de la denominada “Priority Watch List” y el ingreso a la “Watch List”, un cambio que refleja avances en materia normativa y de control.
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El movimiento se produjo tras la firma del Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíproca (ARTI) entre ambos países en febrero de 2026. En ese marco, el Gobierno argentino asumió una serie de compromisos orientados a mejorar los estándares de protección de la propiedad intelectual y reforzar su aplicación. Desde Washington destacaron que el entendimiento busca proteger a innovadores y creadores, al tiempo que fortalece la lucha contra la piratería y la falsificación.
Reformas y cambios en el sistema de patentes
Uno de los puntos centrales del informe elaborado por la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos es la modificación del régimen de patentes en Argentina. Según el documento, el país avanzó en la eliminación de restricciones consideradas “excesivas”, especialmente en el ámbito farmacéutico, donde antes se rechazaban automáticamente ciertas solicitudes que sí son aceptadas en otras jurisdicciones.
Además, se comenzaron a elaborar estudios sobre la viabilidad de un sistema de protección de datos y sobre los factores que explican las demoras en la aprobación de patentes. En este sentido, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) informó una reducción en los atrasos, aunque aún persisten plazos de entre seis y siete años para la concesión.
Más controles y endurecimiento de sanciones
El acuerdo también contempla un fortalecimiento del esquema de control y sanción. Entre las medidas, se incluyen penas más severas para la falsificación, mayores multas y la posibilidad de aplicar sanciones penales contra redes criminales organizadas.
A su vez, se prevé otorgar mayor capacidad de acción a las autoridades fronterizas, crear organismos de coordinación y habilitar herramientas legales más ágiles, como medidas cautelares para frenar la piratería. También se impulsa una estrategia nacional que incremente los operativos en mercados y centros de distribución señalados por la venta de productos falsificados.
En ese punto, el informe vuelve a mencionar zonas históricamente observadas como La Salada y el Barrio Once, donde persisten problemas vinculados a la comercialización ilegal tanto en espacios físicos como en plataformas digitales asociadas.
Piratería digital y desafíos pendientes
En el plano digital, si bien se registraron avances —como la desarticulación de redes ilegales de transmisión de contenidos—, el reporte advierte que la piratería online continúa en crecimiento. La aplicación de derechos, en muchos casos, depende de procesos judiciales o de acuerdos con proveedores de internet, mecanismos que suelen resultar lentos y de eficacia limitada.
Por ello, Estados Unidos recomendó profundizar las investigaciones y acciones penales contra sitios web dedicados a la distribución ilegal de contenidos, así como fortalecer la cooperación entre actores del sector tecnológico.
Impacto comercial y nuevas reglas
El acuerdo bilateral también introduce cambios en el comercio agroalimentario. Argentina logró preservar el acceso al mercado estadounidense para productos como quesos y carnes que utilizan denominaciones comunes, evitando restricciones por el uso de ciertos términos.
Asimismo, se comprometió a garantizar mayor transparencia en la protección de las indicaciones geográficas, un punto sensible en el marco de negociaciones internacionales, especialmente con la Unión Europea.
Monitoreo y perspectivas
Pese al reconocimiento de los avances, el informe advierte que Argentina aún enfrenta desafíos estructurales en materia de propiedad intelectual. Persisten dificultades en la aplicación de normas, tanto en el comercio físico como en el entorno digital, y se señalan limitaciones en áreas como la biotecnología y la protección de datos de prueba.
En este contexto, Estados Unidos continuará monitoreando el cumplimiento de los compromisos asumidos y mantendrá el diálogo bilateral a través de mecanismos específicos de cooperación.
La salida de la lista más crítica marca un paso relevante para la Argentina, que busca mejorar su perfil internacional y consolidar un entorno más previsible para la inversión y la innovación.