La Federación Italiana de Fútbol confirmó la salida del DT luego de que la Azzurra quedara afuera de la Copa del Mundo por tercera vez consecutiva.
Italia se quedó sin entrenador tras la salida de Gennaro Gattuso, decisión que fue oficializada por la federación italiana luego de la dura eliminación en el repechaje ante Bosnia.
La derrota por penales (1-1 y 4-1) dejó a Italia fuera del Mundial 2026, lo que significó la tercera ausencia consecutiva del seleccionado en una Copa del Mundo.
Según informó la federación italiana, la desvinculación se dio de común acuerdo tras una serie de reuniones. El contrato del entrenador vencía el 30 de junio, pero se decidió adelantar su finalización luego del fracaso deportivo.
El propio Gattuso había asumido la responsabilidad tras la eliminación, lo que facilitó la decisión dirigencial.
En su mensaje de despedida, el exmediocampista agradeció la oportunidad de dirigir al seleccionado italiano.
“Fue un honor dirigir a la selección nacional. Gracias a todos los italianos por demostrarme siempre su cariño”, expresó.
Además, agregó: “La camiseta azul es el bien más preciado del fútbol, por lo que es justo facilitar las futuras evaluaciones técnicas desde el principio”.
También tuvo palabras de agradecimiento para el presidente Gabriele Gravina y para Gianluigi Buffon, jefe de la delegación durante su ciclo.
Gattuso estuvo apenas nueve meses al frente del equipo en un ciclo que quedó marcado por la frustración de no poder devolver a Italia a una Copa del Mundo.
La eliminación ante Bosnia se sumó a las ausencias en Rusia 2018 y Qatar 2022, profundizando una crisis deportiva inédita para una selección que fue cuatro veces campeona mundial.
Tras el fracaso, también dejaron sus cargos Gravina y Buffon, lo que abre una etapa de reestructuración dentro del fútbol italiano.
Ahora, la federación deberá definir al próximo entrenador. Entre los principales candidatos aparecen Antonio Conte y Roberto Mancini.
Mientras tanto, Silvio Baldini, actual entrenador de la selección Sub-21, podría asumir de manera interina hasta que se defina el nuevo proyecto deportivo.
De esta manera, Italia inicia una nueva etapa tras otro duro golpe deportivo, con el desafío de reconstruir su estructura futbolística y volver a ser protagonista en el escenario internacional.