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“Propo Fest”: analizarán el contenido del celular del anestesista fallecido por una sobredosis

El teléfono, que fue hallado junto al cuerpo del residente del Hospital Rivadavia, podría contener información clave para el caso.

Hoy 07:32

La Justicia busca abrir el celular de Alejandro Zalazar, el anestesista que murió por sobredosis de propofol y fentanilo, cuyo caso destapó el escándalo de robo de drogas en hospitales para ser usadas con fines recreativos en fiestas privadas. Buscan obtener información relevante para la investigación, como quiénes estaban implicados en la sustracción de las sustancias y cómo se organizaban las llamadas “Propo Fest”.

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El teléfono fue hallado junto al cuerpo de Zalazar, un residente del Hospital Rivadavia, cuando la Policía ingresó a su departamento en Palermo y lo halló muerto como consecuencia de una sobredosis.

Los investigadores solicitaron la colaboración de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal, perteneciente a la oficina del Ministerio Público Fiscal.

El celular está bloqueado, por lo que especialistas se encargarán de su apertura para extraer toda información que pueda ser de suma importancia en la causa.

La autopsia confirmó que Zalazar falleció producto de una congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico y que esto se debió al consumo de Propofol y fentanilo, dos fármacos utilizados para anestesiar pacientes.

Cómo se destapó el escándalo de las “Propo Fest”

La investigación por el robo de propofol y fentanilo surgió a partir de otra causa, a cargo de Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6, y el Juzgado Nº60, interinamente a cargo del juez Santiago Bignone, que intenta determinar las condiciones de la muerte de Zalazar, quien fue hallado sin vida el 20 de febrero en su departamento de Palermo.

En la casa de Zalazar se encontraron frascos catalogados como Fentanilo y Propofol, que habrían sido robados del Hospital Italiano.

La autopsia indicó que falleció producto de una congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico. Se presume que está relacionado a una sobredosis por propofol y remifentanilo, dos sustancias utilizadas para anestesiar pacientes.

Cuando hallaron su cuerpo, Zalazar tenía una vía conectada al pie derecho a través de la cual se habría administrado estos anestésicos.

Este hallazgo derivó en una investigación interna dentro del Hospital Italiano, que finalmente realizó una denuncia formal ante el juzgado N°48 “en razón de haber constatado mediante filmaciones el faltante de insumos quirúrgicos y cápsulas de anestesia”.

Hernán Bovieri y Delfina Lanusse. Hernán Bovieri y Delfina Lanusse.

La Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAAEBA) también radicó otra denuncia, que recayó en la Fiscalía N°47 pero que fue unificada en un solo expediente en manos del juez Javier Sánchez Sarmiento.

En esta última causa están imputados Delfina Lanusse y Hernán Boveri, quienes fueron indagados por el juez Sánchez Sarmiento y por el fiscal Lucio Herrera de la Fiscalia N°29, el 18 y 25 de marzo respectivamente. Ambos declararon por Zoom y negaron los hechos. De forma preventiva, la Justicia les prohibió la salida del país mientras avanza la investigación.

Aunque se trata dos pesquisas paralelas, las autoridades tratan de constatar si los dos médicos imputados por el robo al Hospital Italiano tienen relación con la muerte de Zalazar.