El Changuito se recupera de un desgarro sufrido en febrero y podría volver a entrenarse con normalidad en los próximos días.
El delantero santiagueño de Boca Juniors, Exequiel Zeballos, transita la etapa final de su recuperación tras el desgarro sufrido a principios de febrero y el cuerpo técnico sigue de cerca su evolución pensando en el debut en la Copa Libertadores.
A casi dos meses de la lesión, el atacante ya realizó fútbol reducido junto a juveniles, un paso clave antes de reintegrarse a los entrenamientos con el plantel profesional que conduce Claudio Úbeda.
El Changuito sufrió una lesión muscular grado III en el bíceps femoral izquierdo durante un entrenamiento el pasado 4 de febrero, pocos días después de haber dado una asistencia en el triunfo ante Newell's Old Boys.
Desde entonces, inició un proceso de rehabilitación que está próximo a finalizar, aunque en Boca prefieren manejar su regreso con cautela para evitar una recaída.
Si bien podría integrar la lista de convocados para el debut copero ante Universidad Católica, todo indica que difícilmente sea titular, debido a la falta de ritmo futbolístico.
El equipo azul y oro afrontará una agenda exigente, que incluye el partido ante Talleres de Córdoba por el Torneo Apertura y luego el viaje a Chile para iniciar su camino internacional.
En total, Boca tendrá siete partidos en un mes, por lo que el cuerpo técnico buscará administrar las cargas físicas para evitar nuevas lesiones en el plantel.
En paralelo a su recuperación, la dirigencia de Boca mantiene conversaciones con el entorno de Zeballos para renovar su contrato, que finaliza a fin de año.
Si no se concreta una extensión antes de julio, el futbolista quedará en condiciones de negociar como agente libre con otros clubes, lo que genera cierta preocupación en el club, aunque por ahora hay optimismo respecto a un posible acuerdo.
De esta manera, Boca espera recuperar pronto a una de sus mejores cartas ofensivas, mientras define su futuro contractual y afronta un tramo clave de la temporada.