El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró este sábado que existen “indicios” de que el líder supremo de Irán habría muerto durante los bombardeos realizados en el marco del ataque coordinado entre Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos del país persa.
En un mensaje televisado, el jefe de gobierno israelí brindó detalles de la ofensiva y advirtió que la operación militar continuará “el tiempo que sea necesario”. Además, llamó al pueblo iraní a “salir a las calles en masa para completar la labor de derrocar el régimen que amarga sus vidas”.
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Ataques, explosiones y represalias
El ataque, calificado como “de gran envergadura”, provocó explosiones en Teherán y otras ciudades iraníes, tras semanas de advertencias sobre una posible intervención militar. Como respuesta, la Guardia Revolucionaria confirmó el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos vinculados a Israel y a fuerzas estadounidenses en la región.
Corresponsales internacionales reportaron detonaciones no solo en Israel, sino también en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita y Bahréin, donde un misil impactó en una base militar estadounidense.
La agencia semioficial Fars informó al menos tres explosiones en la capital iraní, mientras que la agencia estatal IRNA reportó que el centro de la ciudad quedó cubierto por densas columnas de humo tras las detonaciones.

Suspensión de vuelos y alerta en Israel
Ante la creciente tensión regional, varias aerolíneas suspendieron sus vuelos hacia Medio Oriente. Entre ellas figuran Air France, Lufthansa, Turkish Airlines, SWISS y Air India, luego del cierre de espacios aéreos en varios países.
En paralelo, las Fuerzas de Defensa de Israel activaron alarmas en todo el territorio israelí y recomendaron a la población permanecer cerca de refugios antiaéreos ante posibles represalias. A través de redes sociales, el Ejército explicó que se trata de una “alerta proactiva” para preparar a la ciudadanía frente a eventuales lanzamientos de misiles.
La escalada militar incrementa la preocupación internacional por un conflicto regional de mayor alcance, en un escenario que mantiene en vilo a la comunidad diplomática y a los mercados globales.