El Xeneize avanzó a fondo en las negociaciones con la dirigencia del Pincha y ahora resta resolver la sociedad con el DIM, que posee el otro 50% del pase del colombiano. La operación se encamina.
Boca decidió que el nombre apuntado para aprovechar el cupo extraordinario por la lesión de Rodrigo Battaglia es el de Edwuin Cetré y avanzó a fondo en las negociaciones con Estudiantes. En las últimas horas, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme envió una oferta formal y, a la espera de una sociedad con Independiente de Medellín (posee el 50%) para comprar la totalidad del pase del colombiano, la operación comienza a encaminarse.
En La Ribera ya no solo negocian por la mitad de la ficha que le corresponde al Pincha, situación que está cerca de cerrarse, sino que además pretenden quedarse con el 100% del extremo de 28 años. Para eso, ahora se busca llegar a un acuerdo con el DIM.
La propuesta del Xeneize por la totalidad del pase de Cetré ronda los seis millones de dólares brutos, es decir, una cifra similar a la que se había acordado con Athletico Paranaense antes de que en Brasil dieran por caída la transferencia. Esa negociación tripartita es el último punto a resolver para encaminar definitivamente la llegada del colombiano a Boca.
La aceleración tiene una explicación clara: Boca necesita con urgencia un extremo. La seguidilla de lesiones en ataque y la salida a préstamo de Brian Aguirre dejaron a Claudio Úbeda con pocas variantes por afuera, y el cuerpo técnico considera a Cetré una opción ideal por características, presente y edad. Además, su frustrada transferencia a Athletico Paranaense lo volvió a poner en el radar local.
En La Plata reconocen que las charlas están avanzadas y, si bien Estudiantes no tiene la obligación de vender, la cifra ofrecida y el buen vínculo con la dirigencia azul y oro allanaron el camino. La reciente transferencia de Santiago Ascacibar a La Bombonera y el préstamo de Aguirre a UNO fortalecieron ese canal de diálogo que hoy resulta clave.
Cetré ve con buenos ojos el salto a Boca y espera que los clubes terminen de pulir los detalles. Con el plazo para incorporar abierto por la lesión de Battaglia, el Xeneize corre contrarreloj (tiene tiempo hasta el 18 de febrero), pero el escenario es optimista: si no surge un imprevisto, el colombiano está cada vez más cerca de ponerse la camiseta de Boca.