La familia de José Edmundo Salazar, asesinado el 4 de octubre en Fraile Pintado, sigue en la búsqueda de justicia mientras los acusados permanecen en prisión preventiva.
La familia de José Edmundo Salazar, un trabajador rural de 43 años asesinado a puñaladas el pasado 4 de octubre, continua en la búsqueda de justicia en Fraile Pintado, Jujuy. A un mes del crimen, los acusados, Lucas y Alejandro Alfaro, se encuentran en prisión preventiva, enfrentando cargos por "homicidio simple en concurso real con homicidio simple en grado de tentativa". Este caso ha generado una profunda conmoción en la comunidad y ha puesto de relieve la necesidad de respuestas ante actos de violencia en el ámbito rural.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
El crimen ocurrió en las inmediaciones de la Finca Guayacán, donde Salazar trabajaba y residía. Su hermana, Sara Fernández, relató a El Tribuno de Jujuy el dolor que atraviesa su familia, destacando que "están totalmente destrozados ellos (los padres de Salazar)". La ausencia de respuestas ha intensificado su sufrimiento, ya que no solo buscan justicia, sino también la tranquilidad de saber que los responsables no volverán a amenazar a nadie.
Debido a limitaciones económicas, la familia no ha podido contratar un abogado particular y está recibiendo asistencia legal gratuita del Centro de Asistencia a la Víctima de delitos penales (CAV). Este organismo estatal ofrece apoyo durante todo el proceso penal, algo que resulta esencial para la familia en este difícil momento. Sara Fernández se reúne periódicamente con su abogado en Libertador General San Martín para estar al tanto del avance de la investigación.
José Salazar era padre de tres hijos y había dedicado varios años de su vida a trabajar en la finca donde perdió la vida. El lugar no solo representaba su fuente de ingresos, sino también su hogar. Según su hermana, él pasaba los fines de semana en Fraile Pintado, disfrutando de momentos con su familia, lo que resalta la importancia de su figura en el núcleo familiar.
La falta de comunicación por parte del propietario de la finca también ha sido motivo de indignación para la familia. "Ni siquiera el patrón se acercó para hablar con mis padres", afirmó Sara. Esta falta de empatía y apoyo por parte de quienes debieron responder ante esta tragedia ha dejado un vacío emocional significativo en la familia Salazar.
Los detalles del ataque que resultó en la muerte de Salazar son escalofriantes. Un testigo relató que, durante la noche del crimen, los involucrados estaban consumiendo bebidas alcohólicas antes de que estallara la violencia. La confusión y el miedo que rodearon el ataque son palpables en las palabras de Fernández, quien se siente frustrada por la falta de acción de quienes presenciaron el incidente.
La intervención de las autoridades fue inmediata después del ataque, con la Brigada de Investigaciones de Libertador General San Martín arrestando a los hermanos Alfaro en la Finca La Candelaria. Sin embargo, la familia sigue esperando respuestas sobre los motivos detrás de este acto violento y la verdad sobre lo que realmente sucedió aquella trágica madrugada.