El Xeneize disputará la final de la Copa Sudamericana el próximo 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Colombia. En sus tres visitas anteriores a ese escenario, consiguió una victoria y dos empates.
Boca Juniors atraviesa un momento de enorme ilusión después de su histórica victoria por 3-1 frente a Vasco da Gama en el Maracaná, resultado que le permitió clasificarse a la final de la Copa Sudamericana 2026. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena buscará conquistar un nuevo título internacional en un escenario que le trae buenos recuerdos: el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia.
El encuentro decisivo se disputará el sábado 21 de noviembre, frente al ganador de la semifinal entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque. Mientras aguarda por conocer a su rival, el Xeneize cuenta con un antecedente alentador: nunca perdió en sus tres presentaciones anteriores en el estadio colombiano.
A lo largo de su historia, Boca visitó el Metropolitano de Barranquilla en tres oportunidades, todas frente a Junior y por la Copa Libertadores. El balance es de una victoria, dos empates, siete goles a favor y seis en contra.
La primera presentación del conjunto argentino en este estadio se produjo el 10 de mayo de 2001, por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. Aquella noche, Boca consiguió una importante victoria por 3-2 ante Junior, gracias a un doblete de Marcelo Delgado y otro tanto de Juan Román Riquelme.
En la revancha, disputada en La Bombonera, ambos equipos igualaron 1-1 y el Xeneize avanzó a los cuartos de final. Aquella campaña terminaría con una nueva consagración continental para el equipo dirigido por Carlos Bianchi.
Cuatro años después, en 2005, Boca volvió a enfrentarse a Junior en Barranquilla, nuevamente por los octavos de final de la Libertadores. En un encuentro cargado de emociones, los dirigidos por Alfio Basile comenzaron ganando con un cabezazo de Rolando Schiavi, pero el conjunto colombiano logró revertir el marcador y se puso 3-1.
Sin embargo, el Xeneize reaccionó a tiempo. Rodrigo Palacio descontó y Marcelo Delgado apareció sobre el final para establecer el 3-3 definitivo. Una semana más tarde, Boca goleó 4-0 en La Bombonera y consiguió su clasificación a los cuartos de final.
El antecedente más reciente corresponde a 2018, cuando el conjunto de la Ribera visitó a Junior por la fase de grupos de la Copa Libertadores. En aquella oportunidad, Boca necesitaba sumar para mantener sus posibilidades de avanzar a la siguiente instancia.
El equipo colombiano abrió el marcador a través de Luis Ruiz, quien aprovechó el rebote de un penal que había sido detenido por Agustín Rossi. Sin embargo, en el complemento, un centro de Cristian Pavón terminó desviándose en el propio Ruiz y permitió que Boca consiguiera el empate 1-1.
Posteriormente, el Xeneize goleó a Alianza Lima en La Bombonera y aseguró su clasificación a los octavos de final de aquella edición.
La próxima presentación de Boca en Barranquilla tendrá un significado especial. Será la primera vez que dispute un partido por un título internacional en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, donde intentará mantener su invicto y sumar una nueva estrella a su historia.
El equipo de Arruabarrena buscará conquistar su tercera Copa Sudamericana, luego de las consagraciones obtenidas en 2004 y 2005, y ponerle fin a una sequía de títulos internacionales que se extiende desde la Recopa Sudamericana de 2008.
Además, deberá adaptarse a las condiciones climáticas de Barranquilla, una ciudad caracterizada por las altas temperaturas y la humedad, factores que podrían influir en el desarrollo del encuentro.
Mientras tanto, Atlético Mineiro aparece bien encaminado para convertirse en su rival, luego de imponerse por 3-0 frente a Montevideo City Torque en el partido de ida de las semifinales.
Con el recuerdo de sus buenas actuaciones en Colombia y la confianza que dejó la clasificación conseguida en Brasil, Boca buscará transformar su invicto en Barranquilla en una nueva conquista continental.